El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha aclarado en una entrevista con The New Yorker por qué rara vez se pronuncia sobre la presidencia de Donald Trump. Según Obama, su objetivo es mantener su papel como líder político, no como comentarista.

«Si yo empezara a actuar como Jon Stewart, incluso una vez por semana, criticando constantemente lo que ocurre —algo que, por cierto, me alegra que él haga—, entonces dejaría de ser un líder político para convertirme en un comentarista», declaró Obama. «El entorno mediático es tan complejo que la gente ni siquiera conoce todo lo que estoy haciendo. Y cuando me ven, se preguntan: *¿Por qué no lo hace todos los días?* En lugar de entender que lo hago en momentos clave, como durante unas elecciones de mitad de mandato o una campaña contra el gerrymandering».

Obama reconoció que, aunque al final acepta su mayor implicación en la política de lo que deseaba, es su esposa, Michelle Obama, quien más le pide que reduzca su actividad política. «Ella quiere verme relajado, disfrutando de lo que nos queda de vida», explicó. «Esto genera tensiones en casa, y a ella le frustra. Yo lo entiendo mejor porque comprendo por qué la gente lo ve así: no me comparan con otros expresidentes, sino que esperan que siga activo en la política».

Por otro lado, Obama criticó los ataques personales de Trump, especialmente cuando involucran a su familia. En febrero, Trump publicó un vídeo generado por IA que mostraba a Obama y a su esposa como simios, un gesto que el expresidente calificó como racista. «Me ofende especialmente cuando arrastran a mi familia, porque ellos no eligieron este camino», afirmó. «Incluso quienes rechazan mis ideas políticas deberían respetar ese límite».

Fuente: The Wrap