La NFL ha insinuado en varias ocasiones la posibilidad de llevar un Super Bowl a otro país. Sin embargo, existe otra forma de internacionalizar un evento clave de la liga sin necesidad de disputar un solo partido fuera de Estados Unidos: trasladar el Draft.

La idea no es descabellada, pero plantea retos logísticos importantes. Por ejemplo, si el Draft comenzara a las 20:00 ET (hora del Este), en Londres sería la 1:00 de la madrugada. Para que el evento coincidiera con un horario más accesible en Reino Unido, el inicio debería adelantarse a las 15:00 o 16:00 ET, lo que reduciría significativamente la audiencia televisiva en EE.UU.

Otro aspecto a considerar es la asistencia presencial. Aunque el Piccadilly Circus en Londres podría llenarse con los numerosos seguidores de la NFL en Reino Unido e Irlanda, los jugadores seleccionados en la primera ronda podrían mostrar menos entusiasmo por el viaje. Para convencerlos, la liga tendría que ofrecer incentivos económicos adicionales más allá del reembolso de gastos de viaje.

No obstante, organizar el Draft en el extranjero tendría ventajas estratégicas. La NFL podría ampliar su presencia internacional sin comprometer el nivel competitivo de sus partidos. Además, esta opción resulta más viable que exportar el Super Bowl, un evento que requiere infraestructuras y condiciones mucho más complejas.

En definitiva, si la NFL decide dar el paso, encontrará la manera de hacerlo realidad. La pregunta no es si podría, sino cuándo lo hará.