Los jugadores de PlayStation 5 han descubierto recientemente cambios en el Digital Rights Management (DRM) que generaron gran revuelo. Según las nuevas normas, parecía que los usuarios tendrían que conectarse a internet cada 30 días para no perder el acceso a sus juegos digitales. Esto reavivó el debate sobre si, al comprar un juego digital, se adquiere realmente su propiedad o solo una licencia revocable en cualquier momento.
Aunque esta situación siempre ha sido así —incluso con juegos físicos, que tampoco garantizan total propiedad debido a los DRM—, la novedad ha reavivado las críticas. Sin embargo, tras una investigación realizada por usuarios en foros como ResetEra, se ha sugerido que el cambio podría tener una explicación temporal: evitar un exploit relacionado con reembolsos.
Según los hallazgos, algunos jugadores habrían descubierto que podían solicitar la devolución de un juego y seguir utilizándolo sin pagar. Para contrarrestar esta práctica, Sony habría implementado un sistema que, de forma temporal, limita el acceso a los títulos reembolsados. Con el tiempo, esta restricción se convertiría en permanente, asegurando que el juego solo pueda usarse por quienes lo compraron legítimamente.
Aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente por Sony, varios usuarios han respaldado la teoría, señalando que el cambio parece estar diseñado para combatir el fraude. No obstante, la falta de comunicación clara por parte de la compañía ha generado desconfianza. Muchos jugadores consideran que la medida, aunque comprensible, debería haberse anunciado públicamente para evitar malentendidos.
Algunos creadores de contenido, como ManaByte, incluso sugieren que podría haber motivos más oscuros detrás de estos cambios. Mientras tanto, la comunidad sigue a la espera de una aclaración oficial por parte de Sony. Hasta entonces, la incertidumbre persiste, y los usuarios se preguntan si este DRM temporal se convertirá en una norma permanente.