Dos meses después del trágico tiroteo en Tumbler Ridge, Columbia Británica, el CEO de OpenAI, Sam Altman, ha emitido una disculpa formal por no alertar a la policía sobre las preocupantes conversaciones mantenidas en ChatGPT por la cuenta del presunto autor, Jesse Van Rootselaar.
Antes del incidente, OpenAI ya había bloqueado la cuenta del acusado por violar sus políticas de uso, al detectar un posible riesgo de violencia en el mundo real. En una carta dirigida a la comunidad, Altman reconoció la gravedad de la situación:
«Lamento profundamente que no alertáramos a las fuerzas del orden sobre la cuenta bloqueada en junio. Sé que las palabras nunca serán suficientes, pero considero necesario este gesto para reconocer el daño y la pérdida irreversible que ha sufrido su comunidad».
La misiva, publicada íntegramente por Tumbler RidgeLines, revela que Altman mantuvo conversaciones con el alcalde de Tumbler Ridge, Darryl Krakowa, y el premier de Columbia Británica, David Eby. Ambos coincidieron en que, aunque una disculpa pública era necesaria, también era preciso respetar el duelo de la comunidad.
Eby, quien compartió la carta en su perfil de X (antes Twitter), subrayó que la disculpa era «necesaria», pero añadió que resultaba «insuficiente» ante la devastación sufrida por las familias de Tumbler Ridge.
En su respuesta, Altman reafirmó el compromiso de OpenAI para evitar futuras tragedias y anunció que la empresa colaborará con todos los niveles de gobierno para prevenir incidentes similares. Este anuncio refuerza lo expresado previamente por Ann O’Leary, vicepresidenta global de políticas de OpenAI, quien aseguró que la compañía notificaría a las autoridades ante «amenazas inminentes y creíbles» detectadas en conversaciones de ChatGPT.