Sam Bankman-Fried (SBF), condenado a 25 años de prisión por el fraude de FTX, ha vuelto a recurrir a una táctica propagandística similar a la que empleó Pam Bondi antes de ser destituida por Donald Trump. Desde su celda en el FCI Lompoc, su cuenta en la red social X —gestionada por un intermediario— ha publicado comparativas del rendimiento del S&P 500 bajo la presidencia de Trump frente a la de Joe Biden.

En un mensaje publicado el pasado miércoles, SBF destacó que el índice había alcanzado un récord de 7.365 puntos, con un aumento del 22,8% desde la segunda investidura de Trump. En el mismo período bajo la administración de Biden, el crecimiento fue de solo un 7%. El tuit, que superó el millón y medio de visualizaciones, incluía una mención a @realDonaldTrump, siguiendo el patrón de sus publicaciones recientes.

Su mensaje rezaba así:

El S&P 500 alcanzó otro máximo histórico ayer: 7.365. +22,8% desde la segunda investidura de @realDonaldTrump. ¿Cómo fue en el mismo punto bajo Biden? +7,0%

Esta estrategia no es nueva. En febrero de 2026, durante una audiencia en el Comité Judicial de la Cámara de Representantes sobre el manejo de los archivos de Jeffrey Epstein, Pam Bondi —entonces fiscal general de EE.UU.— desvió abruptamente el tema para elogiar el mercado. Afirmó que el Dow Jones superaba los 50.000 puntos, el S&P rozaba los 7.000 y que las cuentas de jubilación de los estadounidenses estaban "en auge". El vídeo de su intervención se volvió viral, y la frase "Dow 50K" se convirtió en un meme.

Aunque Bondi intentó defender a Trump en medio de una investigación por su gestión, el expresidente la destituyó el 2 de abril. SBF, por su parte, cumple condena por desviar unos 8.000 millones de dólares de los clientes de FTX. A pesar de los reiterados rechazos de Trump a indultarle, el ex-CEO de la plataforma sigue insistiendo.

Su cuenta en X no ha publicado solo este mensaje. Desde hace semanas, alterna comparativas similares. El 27 de abril, por ejemplo, publicó que el S&P 500 había llegado a 7.174 puntos, con un avance del 19,6% bajo Trump frente al 8,6% en el mismo período bajo Biden. El formato y el mensaje implícito eran idénticos.

El objetivo de estas publicaciones es claro: SBF busca influir en una posible clemencia presidencial. Sus padres, ambos exprofesores de Derecho en Stanford, han estado presionando discretamente a figuras cercanas a Trump desde el año pasado para lograr un indulto o reducción de pena. Sin embargo, el presidente ya lo descartó en una entrevista con The New York Times en enero, y un portavoz de la Casa Blanca reafirmó ese rechazo un mes después. Legisladores de ambos partidos han calificado la petición como "sin futuro".

A pesar de estos obstáculos, las publicaciones de SBF desde prisión —desde febrero— mantienen una línea editorial constante: todo va mejor bajo Trump. Con 18 años de condena pendientes, su estrategia parece centrarse en captar la atención de un único destinatario: el expresidente.

Fuente: Protos