La NFL no tiene intención de tomar medidas contra Steve Tisch, dueño de los New York Giants, a pesar de su vínculo con el condenado Jeffrey Epstein. Según la liga, la transferencia de su participación accionarial a sus hijos habría zanjado cualquier duda sobre su posible implicación. Sin embargo, Tisch sigue presente en el equipo, manteniendo un papel clave.
Aunque su título oficial es el de presidente del consejo de administración, su influencia va más allá de un cargo nominal. Su presencia en la sala de draft este fin de semana, con aplausos y gestos desafiantes, dejó claro que no piensa ceder. La pregunta sigue en el aire: ¿qué ha cambiado realmente para Tisch?
Antes de la transferencia de sus acciones, Tisch ya carecía de control real sobre la franquicia. Ahora, aunque sus hijos son los titulares formales, él sigue ejerciendo el mismo poder. La maniobra no ha sido más que un gesto superficial para aparentar un cambio que no existe.
El consejo de administración de los Giants está compuesto por seis miembros: Tisch, sus dos hermanos, John Mara, Chris Mara y su hermana, Susan McDonnell. La votación está empatada: tres contra tres. Aun así, alguien con autoridad podría tomar cartas en el asunto.
Un alto ejecutivo de otro equipo declaró a PFT a finales de febrero:
«Steve tiene que irse».Sin embargo, la maniobra de transferir sus acciones no ha servido para alejarlo. Su presencia en eventos públicos, como el draft, demuestra que sigue siendo una figura central.
La NFL y los Giants han intentado crear la ilusión de un cambio, pero la realidad es que Tisch sigue en el mismo lugar. Nada cambiará a menos que la propiedad del equipo sienta suficiente presión interna o externa para actuar.