Los trabajadores de Google DeepMind han dado un paso histórico al votar mayoritariamente a favor de sindicarse. El objetivo principal es presionar a la dirección de la empresa para que no permita el uso de sus modelos de inteligencia artificial en proyectos militares, especialmente en operaciones vinculadas a Israel y Estados Unidos.
En una carta dirigida a la dirección de Google el pasado martes, los empleados solicitaron el reconocimiento de dos sindicatos: el Communication Workers Union (CWU) y Unite the Union. La votación, en la que participó el 98% de los miembros del CWU en DeepMind, reflejó un apoyo abrumador al proceso de sindicación.
«No queremos que nuestros modelos de IA sean cómplices de violaciones del derecho internacional, pero ya están contribuyendo a la genocidio de palestinos en Gaza», declaró un empleado de DeepMind en un comunicado difundido por el CWU. Aunque el texto original de la declaración fue parcialmente censurado, la postura refleja la creciente preocupación entre los trabajadores por el posible uso bélico de sus desarrollos tecnológicos.
Esta iniciativa se enmarca en un contexto de creciente debate ético en torno al uso de la inteligencia artificial en contextos militares. Organizaciones de derechos humanos y empleados de otras grandes tecnológicas, como Microsoft y Google, han expresado en repetidas ocasiones su rechazo a la colaboración con gobiernos en proyectos de armamento y vigilancia.
Los sindicatos implicados han subrayado que su lucha no solo busca proteger los derechos laborales, sino también garantizar que la tecnología desarrollada por DeepMind no sea utilizada para fines que vulneren los derechos humanos. «Exigimos transparencia y responsabilidad por parte de Google», afirmaron en un comunicado conjunto.
La decisión de los empleados de DeepMind podría sentar un precedente en la industria tecnológica, donde la presión social y sindical está ganando fuerza frente a la colaboración con instituciones militares y gubernamentales.