La inteligencia artificial ha simplificado la generación de código, pero algunos proyectos de código abierto han dejado de aceptar contribuciones externas por la baja calidad o la falta de alineación con sus objetivos. Warp, creadora de herramientas para codificación con IA, rompe con esta tendencia al abrir su entorno de desarrollo agentico (ADE) y animar a los usuarios a mejorar sus funcionalidades con ayuda de la IA.

El ADE permite la colaboración entre humanos y agentes de IA para escribir código. Según Zach Lloyd, fundador y CEO de Warp, los desarrolladores tienen preferencias muy diversas en cuanto a herramientas y flujos de trabajo. Por ello, la empresa confía en que sus casi un millón de usuarios puedan añadir nuevas características que se adapten mejor a sus necesidades, algo que el equipo interno de Warp no podría lograr con la misma rapidez.

«Llevo años construyendo herramientas para desarrolladores y he comprobado que sus flujos de trabajo son muy variados. La mejor forma de hacer de Warp el producto más potente para el mayor número de usuarios es dejar que sean ellos quienes construyan las piezas que nuestro equipo interno no tiene capacidad de desarrollar», explica Lloyd.

Sin embargo, Warp no aceptará contribuciones aleatorias. Los desarrolladores interesados en añadir una nueva función o resolver un problema deberán presentar una propuesta en la página de GitHub Issues de Warp. Los agentes de IA de la compañía analizarán la propuesta, solicitarán aclaraciones si es necesario y podrían generar una especificación detallada del proyecto. Finalmente, un equipo humano de Warp decidirá si la mejora se integra en la aplicación.

«La idea es que los agentes realicen el trabajo inicial de triaje y definición de especificaciones, pero son los humanos quienes toman las decisiones finales sobre qué construir y cómo hacerlo», señala Safia Abdalla, ingeniera de software en Warp.

Una vez aprobada la propuesta, los desarrolladores podrán empezar a trabajar. Si lo desean, podrán utilizar Oz, el software de orquestación de Warp, para gestionar agentes que generen código en la nube. Al menos inicialmente, la empresa cubrirá los costes de Oz y los créditos de IA necesarios. Alternativamente, los desarrolladores pueden trabajar en sus propios equipos y enviar sus contribuciones mediante pull requests en GitHub, donde serán revisadas por agentes de IA y humanos de Warp.

«Revisaremos todo el código y nos aseguraremos de que lo que se integre sea de alta calidad», afirma Lloyd. No obstante, no todo el software de Warp será de código abierto: los componentes basados en la nube que forman parte de su negocio empresarial seguirán siendo propietarios, al menos por ahora. Además, podrían mantenerse en privado elementos del escritorio diseñados para clientes específicos o destinados a probar modelos de IA aún no disponibles públicamente.