El Papa León XIV ha advertido este jueves sobre los peligros de la inteligencia artificial (IA) aplicada a la guerra, describiendo su uso como una «espiral de aniquilación» que amenaza a la humanidad. En un discurso pronunciado en la Universidad La Sapienza de Roma —la más grande de Europa—, el pontífice criticó el aumento de la inversión en armamento de alta tecnología, especialmente en Europa, en detrimento de la educación y la sanidad pública.

Este acto marca la primera visita de un papa a la institución desde que Benedicto XVI cancelara su intervención en 2008 debido a protestas estudiantiles. León XIV fue recibido con entusiasmo, incluyendo a un grupo de jóvenes palestinos llegados desde Gaza a través de un «corredor humanitario» para continuar sus estudios en Italia. Desde el inicio de la guerra entre Israel y Hamás en 2023, el gobierno italiano, en colaboración con organizaciones católicas, ha facilitado la llegada de cientos de palestinos para recibir atención médica y formación académica.

Durante un breve encuentro en la capilla del campus y tras su discurso en el aula magna —fundada por el Papa Bonifacio VIII en 1303—, el Papa se reunió con algunos de estos estudiantes. Entre ellos se encontraba Nada Rahim Jouda, de 19 años, quien llegó a Roma hace solo dos días para estudiar Ciencias Empresariales. «Para mí, esta ciudad es como el paraíso: todo es verde, no hay gris ni miseria en las calles», declaró emocionada. Sin embargo, su alegría se mezcla con la preocupación por su familia, que sigue en Gaza: su madre, enferma de leucemia, y sus hermanas menores, de 17 y 13 años. Durante la guerra, la familia se vio obligada a desplazarse en cuatro ocasiones, y su madre no pudo recibir tratamiento para su cáncer.

En su intervención, León XIV subrayó que el gasto militar ha crecido de manera desproporcionada este año, «enriqueciendo a élites indiferentes al bien común», mientras que los conflictos —como los de Ucrania, Gaza, Palestina, Líbano e Irán— demuestran «la evolución inhumana de la relación entre la guerra y las nuevas tecnologías».

El pontífice insistió en la necesidad de regular el desarrollo y uso de la IA, tanto en contextos civiles como militares, para evitar que «absuelva a los humanos de su responsabilidad» y agrave las tragedias humanas. «La educación y la investigación deben orientarse hacia el valor de la vida y la paz», afirmó, anticipando que estos temas serán centrales en su primera encíclica, cuya publicación está prevista para las próximas semanas.