Microsoft ha sorprendido al mercado con un anuncio inesperado: en plena escalada de precios en la industria del videojuego, Xbox Game Pass Ultimate reducirá su coste mensual de 29,99 a 22,99 dólares, menos de un año después de una subida significativa.

Pero este cambio no llega sin condiciones. Junto a la rebaja, la compañía ha confirmado que los futuros títulos de Call of Duty ya no estarán disponibles en el catálogo de Game Pass en el momento de su lanzamiento. Una decisión que marca el fin de un experimento que buscaba potenciar la suscripción a costa de limitar las ventas de los juegos de esta saga.

La medida refleja un giro estratégico en la política de Microsoft, que hasta ahora incluía los nuevos lanzamientos de Call of Duty en Game Pass el mismo día de su estreno. Esta estrategia, sin embargo, no logró el impacto esperado en la adopción del servicio, según analistas del sector.

La rebaja entrará en vigor el próximo 17 de septiembre, fecha en la que los suscriptores notarán el cambio en su factura mensual. Mientras, los jugadores deberán decidir si adquieren los nuevos títulos de Call of Duty por separado o esperan a que estén disponibles en el catálogo de Game Pass tras su lanzamiento.

Fuente: The Verge