El fundador de Meta, Mark Zuckerberg, sigue los pasos de otros magnates como Bill Gates y Warren Buffett al canalizar su fortuna hacia un ambicioso proyecto de investigación en salud. En esta ocasión, lo hace a través de la Chan Zuckerberg Biohub, una fundación en la que también participa su esposa, Priscilla Chan, pediatra de profesión.

El objetivo declarado de Biohub es nada menos que «curar y prevenir todas las enfermedades mediante biología impulsada por IA, investigación de vanguardia y tecnología puntera». Para lograrlo, la organización acaba de anunciar una inversión de 500 millones de dólares en modelos de inteligencia artificial capaces de simular células humanas.

Según el plan, los fondos se destinarán a desarrollar modelos predictivos de células humanas durante los próximos cinco años. La idea es que estas herramientas permitan a investigadores y biólogos comprender mejor cómo interactúan las células en un organismo completo. En teoría, esto podría abrir la puerta a avances sin precedentes en biomedicina e, incluso, erradicar enfermedades mortales que afectan a la humanidad, según la propia descripción del proyecto.

De los 500 millones, 400 millones se invertirán en el desarrollo de IA propio de Biohub, mientras que los 100 millones restantes se distribuirán entre investigadores externos. «Para construir sistemas de inteligencia artificial que representen con precisión la complejidad biológica y aceleren la investigación científica, necesitamos órdenes de magnitud más datos de los que existen hoy», declaró Alex Rives, director de ciencia de Biohub, en un comunicado.

Rives añadió que el proyecto requiere «nuevas tecnologías para observar las células, desde el nivel molecular hasta el de los tejidos, y en el contexto de la salud y la enfermedad».

Contexto polémico: impuestos y prioridades

La iniciativa llega en un momento en que Meta, la empresa matriz de Facebook, registró una de las tasas impositivas federales más bajas de su historia: solo un 3,5% sobre unos ingresos de 79.000 millones de dólares en 2025, según datos del Instituto sobre Tributación y Política Económica. Esto contrasta con el tipo impositivo corporativo federal del 21%, lo que representa una diferencia de 13.700 millones de dólares que dejaron de ingresar las arcas públicas.

Esos fondos podrían haberse destinado a investigaciones médicas como la que ahora promueve Zuckerberg, o a programas federales de salud pública, como el Servicio de Alimentación y Nutrición, que apoya a millones de estadounidenses con bajos ingresos.

La noticia se suma a las críticas recurrentes sobre el papel de las grandes tecnológicas en la evasión fiscal, incluso cuando sus beneficios alcanzan cifras récord. Mientras tanto, proyectos como el Biohub buscan posicionar a sus impulsores como filántropos innovadores, aunque la realidad fiscal de sus empresas genera escepticismo en muchos sectores.

Fuente: Futurism