Con la llegada de las altas temperaturas, los propietarios de vehículos antiguos se enfrentan a un desafío clave: mantener el sistema de refrigeración en condiciones óptimas durante los trayectos veraniegos. Aunque el tipo de refrigerante (verde, amarillo o rojo) es fundamental, en algunos casos puede no ser suficiente. ¿Son efectivos los aditivos para refrigerantes? ¿Existen riesgos? Analizamos las opciones disponibles.
¿Funcionan los aditivos para refrigerantes?
Un lector de Hagerty Media, conocido como DUB6, planteó esta cuestión al experto Sajeev Mehta, quien compartió su experiencia personal con estos productos. Mehta probó un aditivo «superior al agua» hace décadas, pero no obtuvo resultados satisfactorios en su aplicación específica. Sin embargo, reconoció que las fórmulas actuales podrían haber mejorado significativamente.
En sus propias palabras:
«Si tu sistema de refrigeración está en perfecto estado —sin incrustaciones en el radiador, bomba de agua eficiente, etc.—, podría justificarse el uso de un aditivo como solución ‘mágica’. Pero si no es así, las mejoras en componentes como deflectores de aire, radiadores de mayor capacidad o embragues de ventilador más robustos son inversiones más fiables a largo plazo».
Alternativas probadas para evitar el sobrecalentamiento
Mehta destacó que, en su caso, soluciones mecánicas como las mencionadas han mantenido su vehículo (un Ford Fox-body) en perfecto estado durante más de 20 años. Estas modificaciones no solo mejoran la refrigeración, sino que también aumentan la vida útil del motor.
Por otro lado, mencionó experimentos de Project Farm en YouTube, donde se evaluaron diversos aditivos en condiciones de laboratorio. Los resultados mostraron mejoras teóricas en la eficiencia del sistema de refrigeración, aunque advirtió que los factores externos —como el estilo de conducción o el clima— pueden anular estos beneficios.
¿Cuándo considerar un aditivo?
El experto sugiere que los aditivos podrían ser una opción secundaria si:
- El sistema de refrigeración está en perfectas condiciones.
- No existen mejoras mecánicas disponibles para tu modelo de vehículo.
- Buscas un refuerzo temporal durante temporadas de calor extremo.
Sin embargo, advierte que no son una solución milagrosa y que su efectividad varía según el caso.
Recomendaciones para optimizar la refrigeración
Mehta propuso una serie de pasos para mejorar la eficiencia del sistema de refrigeración, similares a los que aplicó en la optimización aerodinámica de sus vehículos:
- Limpieza del radiador: Eliminar incrustaciones y obstrucciones tanto en el interior (mediante un lavado) como en el exterior (hojas, insectos o suciedad acumulada).
- Revisión del ventilador: Asegurarse de que el embrague del ventilador funcione correctamente y que el flujo de aire sea óptimo.
- Mantenimiento preventivo: Verificar el estado del líquido refrigerante y sustituirlo según las recomendaciones del fabricante.
- Considerar mejoras mecánicas: Si tu vehículo lo permite, invertir en componentes como radiadores de mayor capacidad o deflectores de aire.
Advertencias importantes
El experto también recordó que, aunque los aditivos pueden ofrecer mejoras marginales, no deben usarse como sustituto de un sistema de refrigeración bien mantenido. Además, advirtió sobre los riesgos de usar productos no probados o en concentraciones inadecuadas, que podrían dañar el motor o el radiador.
En conclusión, aunque los aditivos para refrigerantes pueden ser una opción en casos específicos, las mejoras mecánicas y el mantenimiento regular siguen siendo la mejor estrategia para evitar el sobrecalentamiento en vehículos antiguos.