Tras tres años desde que los Colts de Indianápolis apostaran por Anthony Richardson como cuarta selección global en el Draft de 2023, su carrera da un giro inesperado. Ahora, el mariscal de campo parece haber aceptado esta nueva etapa con determinación.

La decisión es inteligente. Tras ausentarse las dos primeras semanas del programa de pretemporada, Richardson regresó con una actitud renovada y comprometida. Una muestra clara de que, tras meses de incertidumbre, ha decidido enfocarse en su futuro dentro de la franquicia.

La frustración debió ser grande. Tras barajar la posibilidad de un traspaso antes y durante el Draft, Richardson vio cómo su situación empeoraba: debutó como rookie antes de estar preparado, fue relegado temporalmente en su segunda temporada y, en su tercer año, quedó relegado a la suplencia tras la llegada de Daniel Jones. Para colmo, un accidente fortuito le fracturó el hueso orbital y le provocó una pérdida temporal de visión, truncando cualquier posibilidad de salvar la campaña tras la lesión de Jones.

Ambas partes parecían dispuestas a seguir caminos separados. Sin embargo, al no materializarse ningún traspaso y con un paquete de compensación de 5,69 millones de dólares garantizados para 2026, los Colts no tienen motivos para prescindir de él. Incluso en el peor escenario, una lesión abriría la puerta a un intercambio que les permitiría recuperar una selección en el Draft, algo preferible a nada.

Richardson, por su parte, tiene todas las razones para dar lo mejor de sí. Podría —y debería— arrebatarle el puesto de suplente a Riley Leonard. Si Jones sufre una lesión, tendría su oportunidad. Con la agencia libre acercándose en marzo de 2026, esta temporada podría ser su trampolín para un segundo acto en la NFL.

Sea como sea, 2026 marca un reinicio para Richardson. Ya no aspira a ser titular, sino a demostrar su valía como suplente y seguir desarrollándose. Jones solo ha completado una temporada completa en siete años de carrera, por lo que las probabilidades de que Richardson tenga su momento son altas. Su mejor movimiento ahora es prepararse al máximo para cuando llegue esa oportunidad, pues podría cambiar el rumbo de su carrera.