El séptimo episodio de la quinta temporada de The Boys nos acerca un paso más al esperado final de la serie, pero no sin antes presentar giros dramáticos y decisiones arriesgadas que redefinirán el destino de los personajes.
Butcher apuesta por Kimiko en un último intento desesperado
Tras fracasar en su intento de arrebatarle el V1 a Homelander, Butcher activa un Plan B radical: utilizar uranio para convertir a Kimiko en la nueva versión de Soldier Boy. La técnica, inspirada en los métodos rusos, le otorgaría a Kimiko la capacidad de absorber poderes, una baza crucial en la guerra contra el supervillano. Aunque el proceso es arriesgado, Kimiko acepta la propuesta, y Frenchie, su compañero, se suma al plan sin dudarlo.
La conversación entre ambos sobre un futuro juntos y la posibilidad de formar una familia añade un tono agridulce al episodio. El diálogo sugiere que, en este universo, el amor no siempre garantiza un final feliz, sino más bien un destino trágico.
La misión fallida y la división del equipo
Mientras tanto, el resto del grupo —Hughie, Starlight, Mother’s Milk y Sage— se embarca en una misión para descubrir los planes de Oh-Father en los estudios de Vought. Sin embargo, la operación parece diseñada más para separar al equipo en un momento crítico que para avanzar en la trama, una decisión que genera frustración en los espectadores.
Soldier Boy, harto de Homelander y de todo lo que representa, anuncia su partida. Su icónica frase sobre no volver a "arreglar juntos el viejo Impala" refuerza su desapego, mientras Jensen Ackles, en un guiño a su papel en Supernatural, regresa como Jeffrey Dean Morgan interpretando a Synapse, un Supe con habilidades de lectura mental y supresión de poderes. Synapse advierte a Hughie sobre el peligro que representa Butcher, consolidando la transformación del antihéroe en un villano definitivo.
Homelander acelera su caída y The Deep toca fondo
El episodio también profundiza en la decadencia de Homelander, quien elimina al presidente de Estados Unidos y abandona a The Deep con un simple "te deseo lo mejor". El personaje, ahora marcado como persona non grata en el océano, se queda sin aliados ni propósito. Chace Crawford brilla en su interpretación de un villano reducido a la miseria, y el episodio cierra con un guiño: el destino de The Deep podría ser tan trágico como cómico, lo que añade un toque de ironía a su caída.
Momentos destacados y pistas para el final
El episodio no decepciona en cuanto a momentos memorables:
- Oh-Father y su número musical: Daveed Diggs brilla en una secuencia musical pegadiza que habría sido un crimen no incluir.
- Starlight cuestiona su propósito: La heroína duda sobre la necesidad de salvar a un mundo que parece condenado. Mother’s Milk le ofrece una perspectiva personal que la anima a seguir adelante.
- Sage, entre la inutilidad y el amor: La exmiembro de los Seven sigue mostrando su lado más incompetente, pero Frenchie la convence de unirse al plan apelando al "poder del amor". Una decisión que, como casi todo en la serie, roza lo absurdo.
Conclusión: ¿Hacia dónde va la serie?
Con solo dos episodios restantes, The Boys intensifica su narrativa, presentando a los personajes en encrucijadas morales y físicas. Butcher se acerca cada vez más a convertirse en el villano que siempre amenazó con ser, mientras Homelander acelera su autodestrucción. El episodio 7 no solo avanza la trama, sino que también sienta las bases para un final épico y caótico, donde las alianzas se romperán y los secretos saldrán a la luz.
"En este punto, la serie ya no se trata de héroes ni de villanos, sino de supervivientes en un mundo donde la moralidad es tan frágil como el poder de sus personajes."