Durante años, el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF) parecía imparable: golf, fútbol, boxeo, lucha libre e incluso los videojuegos caían bajo su red de influencia. Pero en los últimos meses, su generosidad se ha evaporado. Esta semana, la primera gran víctima ha sido LIV Golf, el proyecto estrella del PIF desde su lanzamiento hace cinco años. Y el sector del videojuego podría ser el siguiente.

El declive de un imperio de inversiones

En un episodio reciente de Aftermath Hours, se analizó este cambio de rumbo. Mientras el PIF recorta su gasto en ocio y deporte, los analistas debaten si su estrategia de soft power está fallando. Luke, uno de los presentadores, destacó cómo el fondo ha perdido interés en proyectos como el Newcastle United, adquirido con grandes expectativas en 2021.

«Arabia Saudí ha estado alejándose de algunas de estas inversiones desde hace tiempo. Inyectaron mucho dinero en el fútbol europeo, comprando clubes como el Newcastle, con el objetivo de convertirlo en un equipo de élite. Pero tras 6-12 meses, han perdido interés: no ha funcionado como esperaban y el proyecto se ha convertido en un fracaso de inversión».

¿Qué hay detrás del frenazo?

Varios factores explican este giro:

  • Fracaso en resultados deportivos: El Newcastle no ha alcanzado el nivel esperado, y el PIF ha reducido su apoyo.
  • Presión internacional: Las críticas por la violación de derechos humanos en el país han frenado su imagen global.
  • Prioridades económicas: Con el precio del petróleo volátil, el fondo necesita reajustar sus inversiones.

¿Amenaza para los videojuegos?

El sector del videojuego, otro de los objetivos del PIF, podría verse afectado. Recientemente, el CEO de una gran empresa del ramo —y también presidente de la asociación comercial británica del sector— declaró en una entrevista que «hemos sido demasiado románticos al pensar en dar estabilidad laboral a los empleados», abogando por contratos temporales. Un comentario que refleja una tendencia preocupante.

Aunque el PIF aún no ha anunciado recortes en el sector, los expertos advierten: si el fondo reduce su gasto en esports o desarrollo de juegos, el impacto podría ser significativo. Empresas que dependen de su financiación podrían verse obligadas a replantear sus modelos de negocio.

Un futuro incierto

Mientras tanto, el PIF sigue siendo un actor clave en el deporte y el entretenimiento. Pero su estrategia de inversiones masivas y rápidas parece haber chocado con la realidad. ¿Logrará recuperarse o este es el inicio de un desmantelamiento silencioso?

Para más detalles, escucha el episodio completo de Aftermath Hours en Spotify, Apple Podcasts o en su plataforma favorita.

Fuente: Aftermath