La colaboración entre rivales impulsa la adopción de Bitcoin

En el Bitcoin 2026 Conference, celebrado en la Nakamoto Stage, destacados líderes del sector de Bitcoin defendieron que la colaboración abierta entre competidores directos podría ser la clave para la adopción institucional de esta criptomoneda. Este enfoque, poco común en otros sectores, está redefiniendo el panorama financiero tradicional.

El panel estuvo formado por David Bailey, CEO de Nakamoto Inc.; Alexandre Laizet, de Capital B; y Dylan LeClair, de Metaplanet. La sesión fue moderada por George Mekhail, de Bitcoin for Corporations. Bailey comenzó su intervención comparando Bitcoin con una corporación descentralizada, donde el éxito de una empresa beneficia al ecosistema en su conjunto, en lugar de perjudicarlo. Como ejemplo, citó las inversiones de UTXO Management en Capital B y Metaplanet, un modelo que difumina las líneas entre inversor y colaborador.

LeClair añadió que Bitcoin se diferencia de otros sectores en que sus participantes no solo compiten, sino que comparten estrategias y construyen sobre el trabajo de otros. Por su parte, Laizet agradeció públicamente a sus compañeros de panel, calificándolos como inspiraciones en la adopción corporativa —un lenguaje inusual en conferencias tradicionales.

Las barreras institucionales que aún frenan a Bitcoin

A pesar del optimismo, el panel reconoció los obstáculos estructurales que aún enfrenta Bitcoin. LeClair destacó que el 99% del capital institucional no puede acceder a Bitcoin o a los ETFs de Bitcoin debido a restricciones en sus mandatos, que limitan las inversiones a activos de renta fija o clases específicas. Para él, esto demuestra que el momento actual sigue siendo incipiente y que el desafío principal no es ideológico, sino de infraestructura.

LeClair describió la hiperbitcoinización no como un evento único, sino como un proceso gradual que requiere de una plataforma institucional sólida: soluciones de custodia, productos conformes y claridad regulatoria. Citó a Michael Saylor como pionero en identificar y abordar este vacío para el sistema financiero tradicional. Además, cuestionó la paradoja de quienes esperan una revalorización extrema de Bitcoin pero rechazan la participación institucional, necesaria para alcanzar tales valuaciones.

Bailey reforzó este argumento señalando que solo unas pocas cientos de empresas incluyen Bitcoin en sus balances y que la estrategia de adopción aún está en sus primeras fases. Según él, cada actor económico del mundo deberá interactuar con Bitcoin en algún momento, y cualquier enfoque que excluya a ciertos participantes va en contra de las propiedades fundamentales de este activo.

«Para que ocurra la hiperbitcoinización… cada agente económico del mundo tendrá que usar Bitcoin», declaró Bailey.

El enfoque de Capital B para atraer a inversores institucionales

Laizet presentó la estrategia de Capital B como un modelo diseñado para acercarse a los inversores institucionales donde están. Destacó el ETP de Bitcoin de BlackRock y su creciente cartera de clientes institucionales en Europa como ejemplos de cómo los inversores están accediendo a Bitcoin a través de canales conformes. Para aquellos que no pueden asumir la volatilidad directa de Bitcoin, propuso alternativas como los productos de crédito digital —instrumentos estructurados que ofrecen exposición con menor riesgo.