Un hito en la reutilización de cohetes

Blue Origin marcó un avance histórico el domingo con el tercer vuelo de su cohete pesado New Glenn, al lograr el primer reuso exitoso de un propulsor de clase orbital. Sin embargo, el éxito inicial quedó empañado por un fallo en la etapa superior del lanzador, un revés que afecta directamente a los planes de la NASA para su programa Artemis.

Detalles del lanzamiento y el contratiempo

El New Glenn, con una altura de 98 metros, despegó a las 7:25 hora local (11:25 UTC) desde la plataforma de lanzamiento en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida. Sus siete motores BE-4, alimentados con metano, generaron más de medio millón de libras de empuje cada uno, impulsando al cohete más allá de la velocidad del sonido en menos de minuto y medio.

Tres minutos después del despegue, el propulsor principal se separó de la etapa superior, que utiliza dos motores BE-3U alimentados con hidrógeno y oxígeno líquidos. Aunque el reuso del propulsor supuso un logro técnico clave, la misión no pudo completarse según lo planeado debido a un fallo en esta etapa superior.

Impacto en el programa Artemis de la NASA

El New Glenn es un componente esencial en los planes de la NASA para Artemis, la misión que busca llevar humanos de vuelta a la Luna. El cohete de Blue Origin compite con otros lanzadores comerciales en la carrera por ser seleccionado como proveedor de servicios de carga y tripulación para las futuras misiones lunares. Este contratiempo podría retrasar o afectar su participación en el programa.

Reacciones y próximos pasos

Blue Origin aún no ha proporcionado detalles oficiales sobre la causa del fallo en la etapa superior. La compañía, propiedad de Jeff Bezos, ha destacado el éxito del reuso del propulsor como un paso crucial hacia la reducción de costes en los lanzamientos espaciales. Sin embargo, el incidente subraya los desafíos técnicos que aún enfrentan los cohetes reutilizables en misiones complejas.

Mientras tanto, la industria espacial observa con atención los próximos pasos de Blue Origin. El éxito del reuso del propulsor es un avance prometedor, pero la resolución del fallo en la etapa superior será determinante para consolidar la confianza en el New Glenn como una opción viable para futuras misiones, especialmente las relacionadas con Artemis.

«El reuso de cohetes es clave para el futuro de la exploración espacial, pero cada misión nos recuerda que el espacio sigue siendo un entorno hostil y lleno de incertidumbres».

— Experto en industria aeroespacial, no identificado