Este episodio de The Boys (temporada 5, episodio 5) contiene spoilers. Su estructura no lineal, que entrelaza historias de distintos personajes a lo largo de un mismo día, dificulta encontrar un punto de partida claro. Aunque algunos segmentos brillan por sí mismos, el resultado global se percibe como un conjunto desigual y caótico.
El episodio comienza con Firecracker, quien está a punto de traicionar su fe y a las pocas personas que aún creen en ella. A continuación, seguimos a Black Noir, quien pierde a su mentor (interpretado por Adam Bourke) tras un acto de violencia absurda por parte de The Deep. Más tarde, Terror protagoniza una escena absurda que mezcla sus deseos carnales con su afición por el chocolate.
Por otro lado, Sister Sage, presentada como la persona más inteligente del mundo, manipula a los Ashleys y amenaza con desencadenar una guerra mundial. La premisa suena exagerada: si esto es lo mejor que tiene, mejor quedarse con un bajo coeficiente intelectual. Finalmente, la trama retoma la búsqueda de la dosis de V1 desde la perspectiva de Soldier Boy, quien amenaza a Stan Edgar para obtener información. Esto lleva a ambos a visitar a Mr. Marathon (Jared Padalecki), un antiguo compañero de Ackles en Supernatural.
En la mansión de Marathon, descubren sus películas al estilo Madame Web y pistas sobre la ubicación del V1. Marathon, acompañado por Malchemical (Misha Collins, otro rostro de Supernatural), revela que uno de sus sueños es matar a Homelander y detener su plan de convertirse en un dios. Soldier Boy, en un giro paternal, no se lo toma en serio, y el caos se desata.
Ver a Padalecki, Collins y Ackles juntos en pantalla fue un aliciente para los fans de Supernatural. Sin embargo, sus actuaciones, aunque entretenidas, quedan eclipsadas por el exceso de cameos que recuerdan a This Is the End. Hace trece años, la fórmula de "celebridades diciendo cosas fuera de su imagen pública" funcionaba, pero ahora resulta repetitiva. Seth Rogen, Kumail Nanjiani, Will Forte, Christopher Mintz-Plasse y Craig Robinson aportan momentos cómicos, pero el recurso se ha agotado.
La temporada 5 ya acumulaba episodios relleno, y este no es la excepción. Aunque disfruté This Is the End en su momento, la repetición de este estilo en The Boys resta fuerza a una serie que antes destacaba por su crudeza y originalidad. Quizá, con el tiempo, este episodio gane valor, pero en el momento, la sensación es de frustración. ¿Soy demasiado exigente? Quizá. Pero ver cómo The Boys recurre a clichés de la comedia millennial, cuando antes tenía un tono más transgresor, me deja con los dientes apretados.
"Quizá, con el tiempo, este episodio gane valor, pero en el momento, la sensación es de frustración."