El CEO de Paramount Skydance, David Ellison, ha vuelto a codearse con el expresidente y candidato republicano Donald Trump en un evento de alto perfil: la cena de Estado organizada por el magnate en la Casa Blanca para recibir al rey Carlos III de Reino Unido.

La velada, celebrada el pasado martes en Washington D.C., reunió a un selecto grupo de invitados entre los que destacaban figuras del mundo político, tecnológico y deportivo. Según la lista facilitada por la oficina de la primera dama a ABC News, entre los asistentes se encontraban el presidente del Tribunal Supremo de EE.UU., John Roberts, y los magistrados del Supremo Samuel Alito, Amy Coney Barrett, Neil Gorsuch, Brett Kavanaugh y Clarence Thomas.

El evento también contó con la presencia de destacados empresarios como el CEO de Apple, Tim Cook; el fundador y CEO de Salesforce, Marc Benioff; y el CEO de NVIDIA, Jensen Huang. En el ámbito deportivo, asistió el golfista Rory McIlroy, mientras que en el sector mediático destacaron figuras de Fox News como Bret Baier, Laura Ingraham, Jesse Watters y Rachel Campos Duffy.

¿Por qué es relevante la presencia de Ellison?

La asistencia de Ellison adquiere especial relevancia por el contexto en el que se produce: su empresa, Paramount Skydance, está a punto de cerrar un acuerdo para adquirir Warner Bros. Discovery, una operación que aún debe superar el escrutinio de los reguladores federales en EE.UU.

Solo la semana pasada, Trump fue el invitado de honor en un evento previo a la cena de los corresponsales de la Casa Blanca, organizado por Ellison. Este encuentro tuvo lugar horas después de que los accionistas de Warner Bros. Discovery aprobaran la fusión con Paramount Skydance. Además, el lunes, la compañía liderada por Ellison presentó una solicitud ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) para que se permita a inversores extranjeros superar los límites legales de participación en Paramount.

En concreto, Paramount Skydance pidió a la FCC que autorice a inversores extranjeros a poseer indirectamente más del 25% de las acciones de la empresa, así como que apruebe que ciertos inversores puedan superar el 5% de participación y que futuros inversores no controlantes puedan aumentar su participación hasta el 20%.

Un portavoz de Paramount declaró a TheWrap que esta solicitud es un procedimiento estándar para este tipo de inversiones y no condiciona el cierre de la adquisición de Warner Bros. Discovery. Según la compañía, una vez completada la transacción, la familia Ellison y RedBird Capital Partners serán los principales accionistas de la nueva empresa combinada, con el control total del 100% de las acciones con derecho a voto.

Un movimiento estratégico en un momento clave

La presencia de Ellison en eventos de alto perfil como este refleja su estrategia para consolidar su influencia en el sector mediático y político de EE.UU., especialmente en un momento en el que su empresa enfrenta desafíos regulatorios. La fusión con Warner Bros. Discovery, valorada en más de 12.000 millones de dólares, busca crear un gigante del entretenimiento capaz de competir con otras plataformas globales.

Mientras tanto, la relación de Ellison con Trump —que incluye eventos privados y reuniones públicas— podría ser un factor clave para agilizar los trámites regulatorios, dado el peso político del expresidente en el Partido Republicano y su influencia en la Comisión Federal de Comunicaciones.

Fuente: The Wrap