Cuando David Ellison, CEO de Paramount, presentó a principios de este año la estrategia de fusión con Warner Bros. Discovery, Wall Street visualizó un paraíso de contenido premium. La narrativa dominante destacó el potencial de series como Harry Potter o El lago blanco compartiendo pantalla con franquicias como Star Trek o el universo de Taylor Sheridan.

Sin embargo, aunque las producciones guionizadas de prestigio generan premios y titulares, su coste es desorbitado. En cambio, los contenidos no guionizados —aunque menos glamurosos— representan un segmento más rentable y accesible para una plataforma combinada como HBO Max y Paramount+.

Dominio en el mercado de contenidos no guionizados

Según datos de Parrot Analytics, si ambas plataformas operaran como una sola en el primer trimestre de 2026, habrían acaparado el 25,1% de la demanda total de contenidos no guionizados en EE.UU., superando incluso al paquete Disney+/Hulu, que depende en gran medida de la extensa biblioteca de reality shows de Hulu.

Esta fusión dejaría a Netflix en un lejano tercer puesto, con solo un 14,9% de la demanda, a pesar de sus millonarias inversiones en formatos de citas y concursos. Sorprendentemente, Peacock ocupa el último lugar en este ranking, pese a albergar éxitos como Love Island, Los traidores o franquicias como Las amas de casa. La clave está en su catálogo: más del 25% de su demanda corresponde a contenidos no guionizados, el porcentaje más alto entre las plataformas analizadas. Sin embargo, su menor tamaño y escala en un mercado cada vez más concentrado explica su posición.

Ventajas financieras de la fusión

Para el nuevo gigante formado por Paramount y Warner Bros. Discovery, el dominio en contenidos no guionizados supondría una ventaja económica clave. La unión de los catálogos de Paramount (como Supervivientes en CBS) y Warner Bros. (con sagas como 90 días para casarse o el crimen en Investigation Discovery) crearía una base de engagement sin precedentes. Además, la incorporación de espacios de actualidad como El show diario, Última semana esta noche o 60 minutos convertiría la plataforma en un hábito diario para los espectadores.

En la era de la consolidación de las plataformas de streaming, donde solo sobrevivirán los grandes conglomerados, el éxito no dependerá únicamente de las producciones de alto presupuesto. Los contenidos no guionizados, de bajo coste y alta retención, serán el pilar para reducir la fuga de suscriptores y garantizar la viabilidad de estas megafusiones.

En este contexto, el futuro de la industria no lo decidirán los dragones más grandes, sino las cadenas de reality shows más adictivas. Actualmente, ese trono lo ocupan HBO Max y Paramount+.

Fuente: The Wrap