Washington, D.C. — Un tiroteo registrado durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca el pasado sábado sumió en el caos a cientos de asistentes, entre ellos periodistas, figuras mediáticas y altos cargos de la administración de Donald Trump. Aunque no se registraron heridos y el presunto autor fue detenido, las redes sociales se inundaron rápidamente de teorías conspirativas sin base real.

El incidente ocurrió en el centro de convenciones Walter E. Washington, donde se celebraba el evento anual. Según testigos, los disparos provocaron una estampida entre los invitados, muchos de los cuales se refugiaron bajo las mesas. Las autoridades confirmaron que el sospechoso, identificado como un hombre de 42 años, fue arrestado sin resistencia.

Aunque no existe ninguna prueba que respalde la idea de que el ataque fue simulado, las redes sociales, especialmente la plataforma X (antes Twitter), se llenaron de mensajes que sugerían lo contrario. Estas teorías no son nuevas: en los últimos años, algunos seguidores del expresidente Trump han difundido la creencia de que ciertos atentados contra su figura son fabricados para ganar simpatía.

Uno de los usuarios más influyentes que promovió esta narrativa fue Threa... [nombre omitido por privacidad], quien publicó en su perfil:

"Esto huele a montaje desde el primer momento. ¿Alguien más lo nota o soy yo? #WhiteHouseCorrespondentsDinner #FakeAttack"

La Casa Blanca y el comité organizador del evento han rechazado categóricamente estas acusaciones, calificándolas de infundadas y peligrosas. "Este tipo de especulaciones solo buscan desprestigiar instituciones y generar división", declaró un portavoz de la asociación de corresponsales.

Mientras las autoridades investigan las motivaciones del tirador, la sociedad estadounidense enfrenta una creciente desconfianza hacia los hechos verificados, donde las noticias falsas y las teorías conspirativas ganan terreno incluso entre sectores que antes se consideraban críticos con estas prácticas.

Fuente: The Verge