La minería de Bitcoin da un paso más hacia su descentralización con el lanzamiento de una nueva función integrada por DMND y RootstockLabs. La colaboración permite a los mineros que operan en pools construir sus propios bloques y, además, gestionar las recompensas de minería fusionada con la sidechain Rootstock (RSK) mediante el protocolo Stratum V2.
La minería fusionada es un proceso en el que varias blockchains comparten la misma prueba de trabajo (PoW) de un mismo conjunto de mineros. En este caso, la blockchain hija (Rootstock) incluye en sus bloques los encabezados de la blockchain principal (Bitcoin), lo que permite a los mineros obtener recompensas en ambas redes simultáneamente. Con esta integración, los mineros podrán reclamar directamente las recompensas en sBTC —el token respaldado por Bitcoin de Rootstock— sin intermediarios ni comisiones adicionales.
La implementación de Stratum V2 en este contexto no solo facilita la minería fusionada, sino que también refuerza el control de los mineros sobre el proceso, alineándose con los principios de descentralización que defiende Bitcoin. Según Alejandro De La Torre, CEO y cofundador de DMND:
«El minero controla la minería fusionada y recibe el pago correspondiente. La delegación de control a los mineros es clave para avanzar en la descentralización del ecosistema Bitcoin».
Aunque existe la posibilidad de que este tipo de dinámicas afecten negativamente a la descentralización, los expertos ven en esta innovación una oportunidad para evaluar su impacto real en el mundo de las criptomonedas. La integración marca un hito en la evolución de las herramientas disponibles para los mineros de Bitcoin y sus sidechains.