Un consorcio de editoriales de prestigio ha interpuesto una demanda colectiva contra Meta y su consejero delegado, Mark Zuckerberg, acusándoles de infracción de derechos de autor por el uso no autorizado de obras literarias para entrenar el modelo de inteligencia artificial Llama.

Según la demanda, presentada en un tribunal federal de Estados Unidos, los demandantes alegan que Meta recopiló y procesó ilegalmente millones de obras protegidas por derechos de autor sin el consentimiento de los autores ni de las editoriales. Esta práctica, conocida como scraping o extracción automatizada de datos, habría permitido a la compañía desarrollar y mejorar su sistema de IA sin compensar a los creadores originales.

Entre las editoriales demandantes se encuentran Penguin Random House, HarperCollins y Simon & Schuster, que representan a miles de autores afectados. En un comunicado conjunto, advirtieron que la acción legal busca no solo proteger los derechos de propiedad intelectual, sino también establecer un precedente para futuros casos de uso de contenidos en el desarrollo de tecnologías de IA.

¿Qué implica esta demanda?

La demanda alega que Meta violó la Ley de Derechos de Autor de Estados Unidos al utilizar obras literarias para entrenar Llama sin autorización. Los demandantes exigen una indemnización económica por los daños sufridos y solicitan al tribunal que ordene a Meta destruir todos los modelos de IA entrenados con estos contenidos no autorizados. Además, piden que se establezcan mecanismos de compensación para los autores afectados en el futuro.

Meta, por su parte, ha declinado hacer comentarios públicos sobre el caso, aunque fuentes cercanas a la compañía han señalado que consideran que el uso de datos públicos para entrenar IA se enmarca dentro del uso justo (*fair use*). Sin embargo, los demandantes rechazan esta postura, argumentando que el scraping masivo de obras protegidas no puede considerarse uso justo.

El debate sobre el uso de contenidos en IA

Este caso se suma a una creciente controversia en torno al uso de obras protegidas por derechos de autor en el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial. Empresas como OpenAI, Google y Microsoft también han sido objeto de críticas y demandas similares por parte de artistas, músicos y escritores, que denuncian que sus creaciones han sido utilizadas sin su consentimiento para entrenar modelos de IA.

En Europa, la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act), recientemente aprobada, busca regular el uso de datos en el desarrollo de estas tecnologías, exigiendo transparencia y respeto a los derechos de autor. Mientras tanto, en Estados Unidos, la falta de una legislación clara ha dejado el campo abierto a interpretaciones y conflictos legales como el que enfrenta Meta.

Los expertos en propiedad intelectual advierten que este tipo de demandas podrían sentar un precedente clave para el futuro de la industria tecnológica y la protección de los derechos de los creadores. ¿Lograrán las editoriales y autores hacer valer sus derechos? El caso contra Meta será seguido de cerca por todo el sector.

Fuente: Engadget