El kratom gana terreno en EE.UU. pese a sus riesgos para la salud
Un estudio nacional sobre el consumo de kratom en Estados Unidos ha revelado un aumento preocupante en su uso entre adultos jóvenes, vinculado a problemas de adicción y salud mental. Según los investigadores, esta es la primera investigación a nivel nacional que analiza los patrones de consumo de esta planta y su relación con trastornos mentales y adicciones.
¿Qué es el kratom y cómo se consume?
El kratom es una planta originaria del sudeste asiático que se comercializa en polvo, cápsulas, infusiones y bebidas energéticas. Se vende en tiendas físicas y online, y sus defensores lo promocionan como un remedio natural para aliviar el dolor, la ansiedad o los síntomas de abstinencia. Sin embargo, sus detractores señalan que es una sustancia adictiva y de fácil acceso para menores.
Sean Esteban McCabe, profesor de la Universidad de Michigan y director del Centro para el Estudio de Drogas, Alcohol, Tabaquismo y Salud (DASH), destaca la importancia de este estudio en un contexto de cambios normativos: «Era crucial analizar datos recientes sobre el consumo de kratom, incluyendo su uso entre niños, y su asociación con problemas de salud mental y trastornos por consumo de sustancias».
Datos alarmantes: millones de usuarios y riesgos crecientes
Los resultados del estudio, publicados en la Journal of Addiction Medicine, son reveladores:
- Más de cinco millones de estadounidenses han consumido kratom en algún momento de su vida.
- Más de 100.000 adolescentes (edades 12-17) han probado esta sustancia.
- El consumo ha alcanzado niveles récord, a pesar de que la mitad de los estados lo prohíben o regulan.
- La mayoría de los usuarios presenta trastornos por consumo de sustancias, consumo de cannabis y altos niveles de angustia psicológica o depresión mayor.
McCabe subraya que estos hallazgos justifican acciones políticas para restringir el acceso de menores al kratom y mejorar los tratamientos para la adicción y la salud mental.
Advertencias de las autoridades sanitarias
La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) no ha aprobado el kratom para ningún uso médico, y agencias federales han alertado sobre sus riesgos potenciales, como la adicción y efectos secundarios graves. La DEA (Agencia Antidroga) lo clasifica como una sustancia de preocupación.
Además, los investigadores advierten sobre productos derivados del kratom, como el 7-OH (7-hidroximitraginina), un compuesto sintético hasta 50 veces más potente que el kratom tradicional. Estas versiones se venden en gasolineras, tiendas de vapeo y online, a veces promocionadas como «morfina legal».
¿Causa el kratom adicción o problemas mentales?
El estudio no establece una relación causal directa entre el consumo de kratom y los trastornos mentales o la adicción. Al tratarse de un análisis transversal, no puede determinar si los problemas de salud mental precedieron al consumo o viceversa. Sin embargo, sí confirma un aumento significativo en su uso: la proporción de estadounidenses mayores de 12 años que han probado kratom pasó del 1,6% en 2021 al 1,9% en 2024.
El grupo de edad con mayor consumo es el de 21 a 34 años: el 3,4% ha probado el kratom al menos una vez, y el 1% lo consumió en el último año. «Estos datos reflejan una tendencia preocupante que requiere atención inmediata», advierte McCabe.
Conclusiones y próximos pasos
Los investigadores insisten en la necesidad de políticas más estrictas para limitar el acceso al kratom, especialmente entre menores, y de ampliar los recursos para el tratamiento de adicciones y salud mental. Mientras tanto, la comunidad científica sigue estudiando los efectos a largo plazo de esta planta, cuya popularidad sigue en ascenso.
«El consumo de kratom no es inocuo. Aunque algunos lo promocionan como una alternativa natural, sus riesgos para la salud mental y la adicción son reales y requieren una respuesta coordinada». — Sean Esteban McCabe, Universidad de Michigan