Un final lleno de emociones y giros en 'NCIS: Origins'

La segunda temporada de NCIS: Origins concluyó con un episodio titulado «Hollywood Ending», que dejó a los espectadores con más preguntas que respuestas. Entre los momentos más destacados se incluyen un beso entre Gibbs (Austin Stowell) y Lala (Mariel Molino), un secuestro inesperado y la posibilidad de que la oficina de Camp Pendleton cerrara debido a un escándalo.

El beso que cerró la temporada

El episodio culminó con un momento romántico entre Gibbs y Lala, quienes finalmente decidieron dar una oportunidad a su relación. Gina Lucita Monreal, co-showrunner de la serie, explicó a TheWrap que este gesto buscaba ofrecer un contraste con los momentos difíciles de la temporada: «Fue muy satisfactorio traer este momento a la vida, especialmente porque hay tantas cosas tristes en el mundo. Sentimos que era necesario un instante de felicidad».

La decisión de Gibbs de luchar por Lala llegó en el último momento, cuando ella consideró abandonar el equipo para aceptar un puesto de sheriff en un pueblo remoto de California, donde Manny (Miguel Gomez), su interés amoroso, estaba bajo protección de testigos.

Secretos resueltos y nuevos misterios

El episodio también resolvió el misterio del culto al que se unió el hermano de Franks, Mason (Philip Winchester), y planteó la posibilidad de un romance entre Mike (Kyle Schmid) y la agente del FBI Joey Swanson (Hannah Barefoot). Además, se aclaró el origen del cambio de nombre de NIS a NCIS, con un giro cómico basado en hechos reales.

Sin embargo, el destino de Randy (Caleb Foote), quien fue secuestrado, quedó en el aire hasta la próxima temporada.

Cambios en el equipo creativo

El final de la temporada 2 marca la salida de Gina Lucita Monreal como co-showrunner. A partir de la temporada 3, David J. North, co-creador de la serie, asumirá el cargo en solitario. La nueva temporada, que constará de 10 episodios, se estrenará este otoño.

Reflexiones sobre el futuro de 'NCIS: Origins'

«Sabíamos desde el principio de la temporada que queríamos cerrar con un beso entre Gibbs y Lala. Normalmente en NCIS dejamos esto para más adelante, pero queríamos hacer algo diferente y sorprender al público», declaró Monreal.

La relación entre Gibbs y Lala ha sido uno de los ejes centrales de la temporada, con momentos de tensión y separación, como cuando Gibbs se casó y luego se divorció. «Queríamos dar a los fans un momento de felicidad en medio de tanta incertidumbre», añadió.

¿Qué nos depara la temporada 3?

Con la salida de Monreal, los fans se preguntan cómo evolucionará la serie bajo la dirección exclusiva de North. Aunque aún no se han revelado detalles concretos, se espera que la trama continúe explorando los orígenes del equipo de NCIS en los años 90, con nuevos casos y personajes.

Mientras tanto, el secuestro de Randy y las consecuencias del escándalo en Camp Pendleton mantendrán en vilo a los espectadores hasta el regreso de la serie.

Fuente: The Wrap