La NASA ha sorprendido esta semana con un vídeo espectacular titulado «Earthset», que captura un momento histórico: la tripulación de la misión Artemis II observó cómo la Tierra se ocultaba tras la superficie lunar. El registro, grabado desde la ventana de la cápsula Orion, muestra el borde de nuestro planeta, azul y brillante, desapareciendo lentamente tras la Luna.
La calidad de la imagen es excepcional. El objetivo del iPhone 17 Pro Max, manejado por el astronauta Reid Wiseman, capturó incluso los tenues sistemas meteorológicos sobre los océanos y, en primer plano, la superficie lunar, marcada por grietas y cráteres. «¡Vaya!», exclama un astronauta en la grabación, reflejando la emoción del momento.
Este vídeo, que ya supera los millones de reproducciones, no solo es un recordatorio de los avances de la humanidad en la exploración espacial, sino también de cómo la tecnología de consumo ha evolucionado. Un smartphone, usado por más de mil millones de personas, ahora tiene la capacidad de documentar misiones en el espacio.
Hasta hace poco, la NASA prohibía a los astronautas llevar dispositivos personales al espacio. Sin embargo, la agencia flexibilizó sus normas, permitiendo el uso de smartphones como el iPhone. Aunque los astronautas también llevaron cámaras profesionales como las Nikon D5 y Z9, el vídeo del iPhone ha acaparado la atención mediática.
¿Un anuncio gratuito para Apple?
El impacto del vídeo ha sido tal que varios medios tecnológicos lo han calificado como «el mejor anuncio de iPhone que Apple nunca hizo», en referencia al icónico vídeo «Earthrise» grabado durante la misión Apolo 8.
Incluso el CEO de Apple, Tim Cook, compartió su admiración en redes sociales:
«Has capturado la belleza del espacio y nuestro planeta de manera excepcional, llevando la fotografía con iPhone a nuevas alturas. Te agradecemos que lo hayas compartido con el mundo».
Este tipo de colaboraciones no son nuevas. Empresas como HP y Lockheed Martin han utilizado su participación en misiones espaciales para reforzar su imagen pública. HP, por ejemplo, destaca su contribución histórica con la NASA, incluyendo el ordenador original del programa Apolo, mientras que Lockheed Martin promociona su cápsula Orion en anuncios dirigidos a medios especializados.
El dilema de Apple: ¿aprovechar o no el vídeo?
Aunque el material es propiedad de la NASA y está disponible públicamente en plataformas como Flickr, su viralidad plantea una oportunidad para Apple. Sin embargo, la agencia espacial no ha confirmado si la empresa tecnológica podrá utilizarlo con fines promocionales. En su página web, la NASA incluye metadatos en sus imágenes y vídeos, detallando el modelo de cámara y fabricante empleado.
Mientras tanto, el vídeo de «Earthset» sigue inspirando a millones, demostrando que el espacio no solo es un campo de exploración científica, sino también un escenario donde la tecnología y la comunicación se entrelazan de manera inesperada.