La polémica por el seguimiento de empleados en Meta
Meta está implementando un software de seguimiento de movimientos del ratón en los equipos corporativos de sus empleados para recopilar datos con los que entrenar sus modelos de inteligencia artificial. Esta medida, que no permite la exclusión voluntaria, ha generado una fuerte reacción entre los trabajadores, quienes denuncian una invasión de su privacidad y temen que los datos se utilicen para automatizar sus puestos de trabajo.
Evaluaciones laborales vinculadas al uso de IA
La compañía ha intensificado su apuesta por la inteligencia artificial, exigiendo a sus empleados que adopten estas herramientas en sus tareas diarias. Incluso, el uso de IA se ha incorporado como criterio en las evaluaciones de desempeño laboral. Esta exigencia se produce en un contexto de constantes despidos masivos, que han aumentado el malestar entre la plantilla.
Según un informe del New York Times, los empleados han creado páginas web para contar los días hasta la próxima ronda de despidos, prevista para la próxima semana. La insatisfacción ha llevado a los trabajadores a organizarse de manera más activa que en otras empresas tecnológicas, expresando su rechazo no solo a los despidos, sino también a las condiciones laborales.
Protestas organizadas contra el seguimiento de datos
Un informe de Reuters revela que se está difundiendo una petición en línea y folletos físicos en las oficinas de Meta en EE.UU. para que los empleados firmen en contra de esta práctica. Los folletos, colocados en salas de reuniones y máquinas expendedoras, incluyen mensajes como: «¿No quieres trabajar en la Fábrica de Extracción de Datos de Empleados?»
La petición hace referencia a la Ley Nacional de Relaciones Laborales, que protege el derecho de los trabajadores a organizarse para mejorar sus condiciones laborales. Hasta ahora, este tipo de activismo entre empleados de empresas tecnológicas de cuello blanco ha sido poco común, pero el ritmo acelerado de adopción de IA parece estar impulsando una nueva ola de protestas.
La respuesta de Meta
La empresa defiende el uso de estos datos como esencial para el desarrollo de sus modelos de IA. Un portavoz de Meta declaró a Fast Company:
«Si estamos construyendo agentes para ayudar a las personas a completar tareas cotidianas usando computadoras, nuestros modelos necesitan ejemplos reales de cómo las personas interactúan con ellas: movimientos del ratón, clics en botones y navegación por menús desplegables».
Meta asegura que existen medidas de protección para resguardar el contenido sensible, aunque no detalló cuáles. La compañía no respondió a la solicitud de comentarios realizada por Fast Company.
El contexto de los despidos en el sector tecnológico
La polémica en Meta se enmarca en un contexto más amplio de recortes de empleo en la industria tecnológica. Recientemente, LinkedIn anunció despidos que afectarán al 5% de su plantilla, siguiendo los pasos de empresas como Coinbase, Cloudflare y PayPal. Sin embargo, la resistencia en Meta destaca por su organización y visibilidad, con empleados que no solo protestan por los despidos, sino también por las condiciones laborales impuestas por la empresa.
El aumento de la adopción de IA en el sector parece estar catalizando un nuevo tipo de activismo laboral, centrado en temas como la vigilancia en el lugar de trabajo, que hasta ahora habían pasado más desapercibidos.