Jason Collins no solo fue un jugador de baloncesto, sino un símbolo de coraje. En 2013, se convirtió en el primer deportista activo en una de las cuatro grandes ligas estadounidenses (NFL, NBA, MLB, NHL) en anunciar públicamente que era gay. Aunque su carrera estaba en declive, su decisión inspiró a otros atletas a vivir con autenticidad.

La familia de Collins anunció este martes su fallecimiento a los 47 años, víctima de un glioblastoma en fase 4, un agresivo cáncer cerebral. El programa Inside the NBA rindió homenaje al exjugador, y entre los testimonios, el de Charles Barkley destacó por su franqueza.

Barkley, conocido por su carácter directo, no solo elogió la valentía de Collins, sino que también denunció la homofobia persistente en el deporte profesional. «Vivimos en una sociedad homofóbica», declaró. «Cualquiera que piense que no hay jugadores gays en todos los deportes es tonto. Hay mucha animosidad hacia la comunidad LGTB, y eso es lo realmente lamentable».

«Si crees que no hay jugadores gays en la NFL, la MLB o la NBA, eres tonto. Conozco a varios futbolistas que han salido del armario. La homofobia sigue siendo un problema grave». — Charles Barkley

Collins, elegido en el puesto 18 del Draft de la NBA de 2001, tuvo una carrera de 13 años en la liga. Aunque no fue un jugador estrella, su inteligencia de juego y capacidad defensiva lo mantuvieron en seis equipos. Su mejor etapa llegó en los New Jersey Nets, donde formó parte de un equipo histórico junto a Jason Kidd, Vince Carter y Richard Jefferson. Más allá de las estadísticas, su mayor legado fue el de un compañero que mejoraba cualquier vestuario con su actitud y profesionalidad.

Barkley también abordó la homofobia dentro de la comunidad afroamericana, instando a las personas a aceptarse tal como son. «Los gays tienen derecho a vivir como quieran. No es asunto de nadie más», afirmó. «Estoy orgulloso de que Collins saliera del armario. Cuando me enteré de su muerte, fue un golpe duro».

El legado de Collins trasciende el baloncesto. Su valentía abrió puertas para que futuros atletas puedan vivir sin miedo, aunque, como recordó Barkley, el camino hacia la plena aceptación aún está lejos.

Fuente: SB Nation