En una comparecencia histórica ante el Congreso, el Departamento de Defensa de Estados Unidos ha revelado el coste total de la guerra contra Irán, una cifra que supera los 1,2 billones de dólares. Este desglose incluye gastos directos en operaciones militares, reconstrucción de infraestructuras y apoyo logístico, según han confirmado fuentes oficiales.

El anuncio, realizado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, junto al jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, y la subsecretaria de Defensa, Jules Hurst, ha generado un intenso debate sobre el impacto económico de este conflicto en el presupuesto federal.

¿Cómo se distribuye este gasto?

Según el informe presentado, los 1,2 billones de dólares se reparten en varias partidas clave:

  • Operaciones militares directas: Incluyen el despliegue de tropas, armamento, tecnología y mantenimiento de equipos.
  • Reconstrucción de infraestructuras: Fondos destinados a reparar daños en ciudades e instalaciones estratégicas tras los conflictos.
  • Gastos logísticos y de apoyo: Transporte, suministros médicos y servicios de inteligencia.
  • Compensaciones y ayudas: Indemnizaciones a familias de militares y civiles afectados.

Reacciones y críticas

La cifra ha sido calificada como «alarmantemente alta» por analistas económicos, que advierten sobre sus consecuencias en la deuda nacional y los programas sociales. «Este gasto desproporcionado podría haber sido evitado con una estrategia diplomática más sólida», declaró la economista María López, experta en conflictos internacionales.

Por su parte, el Pentágono defendió la inversión argumentando que «garantizó la seguridad regional y evitó mayores amenazas». Sin embargo, organizaciones pacifistas han exigido una revisión urgente de las prioridades presupuestarias.

Comparativa histórica

Para contextualizar, el coste de la guerra contra Irán supera en un 30% al gasto total de la guerra de Afganistán (800.000 millones de dólares) y casi duplica el de la invasión de Irak (600.000 millones). «Es la operación militar más cara de la historia reciente de EE.UU.», aseguró un portavoz del Departamento de Defensa.

El informe también destaca que, pese a la magnitud del gasto, las operaciones en Irán continúan generando controversia por su eficacia y sostenibilidad a largo plazo.