El pasado domingo, el newsletter The Stepback analizó una polémica estrategia de Warner Bros. Discovery (WBD) bajo el mando de David Zaslav: cancelar proyectos casi terminados para aprovechar deducciones fiscales y reducir costes operativos.
Entre las producciones afectadas se encuentran Batgirl, dirigida por Adil El Arbi y Bilall Fallah, y Scoob! Holiday Haunt, de Michael Kurinsky. Ambas películas fueron archivadas tras invertir millones en su desarrollo, lo que generó controversia en la industria.
Sin embargo, la decisión más reciente —la cancelación de Coyote vs. Acme, una comedia animada basada en los dibujos de Looney Tunes— ha desatado una fuerte reacción. Los creadores del proyecto, que ya habían invertido tiempo y recursos, denunciaron la medida como un desperdicio de talento y dinero.
Además, la estrategia de WBD ha sido cuestionada por su impacto en los empleados y la moral del sector. Mientras el estudio busca optimizar sus finanzas, la percepción pública y la confianza en su gestión se han visto gravemente dañadas.
La polémica subraya los desafíos de Zaslav para equilibrar la rentabilidad con la creatividad, en un momento en que la industria del entretenimiento enfrenta una transformación sin precedentes.