El Saleen S7 es una rareza en el mundo de los superdeportivos: un vehículo americano de motor central que no solo destacó en el mercado, sino que también dejó huella en el FIA GT Championship. Fabricado entre 2000 y 2009, este modelo se convirtió en uno de los pocos exponentes de alta gama con sello estadounidense que compitieron a nivel internacional.
Hoy, uno de estos ejemplares, un Saleen S7 de 2003, sale a la venta con un pedigrí de Hollywood: perteneció al actor Paul Walker, conocido por su pasión por los coches y su papel en la saga *Fast & Furious*. Aunque no se especifica cuánto tiempo lo tuvo en su colección, el cuentakilómetros revela una cifra sorprendente: solo 1.880 millas (3.025 km) recorridas en 23 años. Una cifra excepcional para un superdeportivo de esta edad y potencia.
Un motor legendario y un diseño sin concesiones
Bajo el capó, el S7 monta un V8 atmosférico de 7.0 litros desarrollado por Ford, capaz de entregar 550 CV. Con una velocidad máxima declarada de 220 mph (354 km/h), una transmisión manual de seis velocidades y tracción trasera, este coche promete una experiencia de conducción brutal y sin filtros, como los superdeportivos de principios de los 2000.
Su diseño, inspirado en los prototipos de resistencia como los de Le Mans, refleja su herencia deportiva. Aunque la cabina pueda parecer básica y anticuada para los estándares actuales, su esencia está en la mecánica y la sensación al volante. No es un coche para lucir, sino para sentir.
¿Mantenimiento impecable o riesgo de deterioro?
La baja kilometraje suele ser un aliciente para los coleccionistas, pero también conlleva riesgos. Vehículos que permanecen inactivos durante años pueden sufrir degradación en componentes críticos, especialmente si solo han realizado trayectos cortos y esporádicos. En este caso, la ficha de venta no detalla el historial de mantenimiento, lo que genera incertidumbre sobre el estado real del motor y otros sistemas.
Sin embargo, dado su paso por manos de Walker —un apasionado del automovilismo— y posiblemente por otros entusiastas, es probable que haya recibido los cuidados necesarios. El exterior, en color plateado, luce impecable, sin signos de desgaste o imperfecciones. El interior, aunque sencillo y con materiales poco lujosos para la época, también se mantiene en buen estado.
Un coche con alma de leyenda
Más allá de sus cifras técnicas, el Saleen S7 de Paul Walker es un objeto de deseo para coleccionistas. Su conexión con el actor, su escasa circulación y su historial deportivo lo convierten en una pieza única. ¿Logrará encontrar un nuevo dueño dispuesto a devolverle la vida en la carretera o quedará como un tesoro en garaje?
Si te apasionan los superdeportivos con historia, este ejemplar merece una mirada atenta. Puedes consultar más detalles en la lista de venta publicada por RPExotics.