El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy —antiguo estrella del reality Road Rules—, ha generado polémica al anunciar su nuevo programa de televisión en un momento de crisis económica. Con el precio medio de la gasolina rozando los 4,49 dólares por galón en el país, Duffy ha lanzado «The Great American Road Trip», un reality show familiar que recorrerá EE.UU. para «contrarrestar narrativas marxistas» sobre el país.
La producción, que se estrenará el próximo mes en YouTube, llega justo antes del 250º aniversario de la independencia de EE.UU. Sin embargo, la iniciativa ha recibido una respuesta tibia por parte del público, que cuestiona su oportunidad en medio de una inflación récord y tensiones sociales.
Un proyecto cuestionado desde su anuncio
Aunque Duffy asegura que el viaje es accesible para cualquier presupuesto —«¡Un road trip cabe en cualquier presupuesto!»—, las críticas no se han hecho esperar. Especialmente porque el anuncio coincide con una escalada en los precios de la gasolina, que en estados como California superan los 6 dólares por galón.
El programa, en el que participan Duffy, su esposa Rachel Campos-Duffy —también exconcursante de Road Rules— y sus nueve hijos, ha sido promocionado como un homenaje a la «grandeza de EE.UU.». Sin embargo, muchos lo ven como un desperdicio de recursos en un momento en que el país enfrenta múltiples crisis.
«Incluso en tiempos de paz y prosperidad, este tipo de proyectos habrían parecido innecesarios. Hacerlo ahora, en plena crisis, demuestra una desconexión preocupante con la realidad», señala un analista político.
De las pantallas a la política: ¿un error de casting?
Duffy, que antes de unirse al gabinete de Trump era conocido por su participación en realities, ha sido objeto de críticas por priorizar proyectos personales sobre sus responsabilidades como secretario. Durante los últimos siete meses, mientras el país enfrentaba cierres parciales de aeropuertos y caos en los controles de seguridad, Duffy se dedicó a grabar el programa en lugar de abordar los problemas en su cartera.
«Es emblemático de una administración que toma la política con frivolidad», añade el experto. «Cuando el país arde, algunos en la cima parecen más interesados en el espectáculo que en solucionar los problemas».
El reality, que incluye paradas con figuras como Kid Rock, ha sido financiado por patrocinadores, pero su recepción inicial sugiere que el público no está interesado en acompañar a la familia Duffy en su travesía.