En el mundo de los vehículos clásicos, pocos llaman tanto la atención como el Sokool Bus. Este Chevrolet de 1946, con su diseño art déco y carrocería de autobús Carpenter de siete ventanas, no pasa desapercibido. Originalmente adquirido como excedente militar de la Segunda Guerra Mundial por un agricultor de Minnesota, el vehículo recorrió durante años los caminos entre este estado y Texas.

Tras décadas abandonado en una granja, el autobús fue rescatado por el nieto de su primer dueño. En diciembre de 2016, el vehículo fue comprado por sus actuales propietarios, quienes lo trasladaron desde Minnesota hasta California a una velocidad media de 33 km/h. Con solo 15.000 millas originales, el autobús conservaba un motor V8 de 265 pulgadas cúbicas, que fue reemplazado por un potente bloque 454.

Aunque el eje trasero original de 6.17 sigue en su lugar, la velocidad media del vehículo ha mejorado hasta alcanzar los 45 km/h, un ritmo más acorde con los tiempos modernos.

Un interior funcional y nostálgico

El interior del Sokool Bus mantiene su esencia original con mínimos cambios. Los asientos han sido reacondicionados, y se ha añadido una pequeña mesa central. En la parte trasera, un sofá con cama oculta ofrece comodidad adicional. En total, el vehículo puede transportar hasta 12 pasajeros además del conductor.

Más que un autobús: un fenómeno social

El Sokool Bus no solo es un medio de transporte, sino un auténtico imán social. Cada vez que se detiene a repostar, se convierte en un evento: los curiosos se acercan para admirarlo, tomar fotos o compartir historias sobre autobuses similares que conocieron en su infancia. Su diseño único y su historia lo han convertido en una leyenda sobre ruedas.

Fuente: Hagerty