La IA mejora el rendimiento inmediato, pero debilita la autonomía mental
Un estudio pionero, aún no revisado por pares, revela que el uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) para tareas que requieren razonamiento —desde escribir hasta resolver problemas matemáticos— puede tener un efecto negativo en la capacidad cognitiva humana. Según los investigadores, aunque la IA acelera la resolución de problemas, su uso prolongado reduce la motivación y la perseverancia ante dificultades.
«La asistencia de la IA mejora el rendimiento inmediato, pero conlleva un alto costo cognitivo», afirman los autores del estudio. Tras solo unos minutos de uso, quienes dependieron de la IA mostraron un peor desempeño y abandonaron las tareas con mayor frecuencia que quienes no la emplearon.
El efecto «rana hervida» y la erosión silenciosa de nuestras capacidades
Los científicos, pertenecientes a universidades de EE.UU. y Reino Unido, advierten que el uso constante de IA podría generar un fenómeno similar al «efecto rana hervida»: un deterioro gradual e imperceptible de nuestras habilidades cognitivas. «Si la IA erosiona la motivación y la persistencia necesarias para el aprendizaje a largo plazo, estos efectos se acumularán con los años y, cuando sean evidentes, serán difíciles de revertir», explican en el informe.
Experimentos revelan consecuencias inmediatas
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores realizaron tres experimentos con más de 1.200 participantes. En el primero, alrededor de 350 personas intentaron resolver ecuaciones de fracciones. La mitad recibió acceso a un chatbot basado en GPT-5, diseñado para proporcionar respuestas específicas. La otra mitad trabajó sin ayuda.
Al principio, el chatbot facilitó la tarea, pero al retirar su acceso a mitad del examen, los participantes que lo habían usado mostraron un declive en su capacidad para resolver problemas sin ayuda y una mayor tendencia a rendirse ante la dificultad.
En un segundo experimento, con casi 670 participantes, se repitió el patrón: quienes usaron IA inicialmente rindieron mejor, pero al quedarse sin su apoyo, su desempeño y perseverancia cayeron drásticamente. Un tercer experimento, con 200 personas, confirmó estos resultados incluso en tareas de comprensión lectora.
¿Estamos delegando demasiado a la IA?
Los expertos subrayan que, aunque la IA es una herramienta valiosa, su uso indiscriminado podría debilitar habilidades esenciales como el pensamiento crítico y la resiliencia. «Cada pequeño uso puede parecer inofensivo, pero en conjunto, erosionan nuestra autonomía mental», advierten.
El estudio, que aún requiere validación científica, se suma a investigaciones previas que alertan sobre los riesgos de una dependencia excesiva de la tecnología en procesos cognitivos.