Un exdirectivo de la industria tabacalera ha sido nombrado para un puesto de alto nivel en los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), una decisión que ha encendido las alarmas entre defensores de la salud pública y críticos por la posible influencia de la industria en las políticas sanitarias.
Stephen Sayle, nombrado en marzo como subdirector de Asuntos Legislativos de los CDC, anteriormente trabajó en Fontem Ventures, una filial del gigante tabacalero británico Imperial Brands.
Entre 2017 y 2018, Sayle ocupó el cargo de vicepresidente de Asuntos Corporativos en Fontem Ventures, empresa especializada en productos de tabaco no combustibles como el cigarrillo electrónico blu y las bolsas de nicotina oral Zone.
Su nombramiento ha reavivado el debate sobre la influencia de la industria tabacalera en las instituciones públicas, especialmente en un organismo como los CDC, encargado de proteger la salud de los ciudadanos. Organizaciones de salud pública ya han expresado su preocupación por un posible conflicto de intereses que podría afectar las políticas antitabaco y de prevención de enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco.
Los críticos señalan que la presencia de un exrepresentante de la industria tabacalera en un puesto clave de los CDC podría minar la credibilidad de la institución y enviar señales contradictorias a la población sobre los riesgos del tabaco.
Hasta el momento, los CDC no han emitido un comunicado oficial detallando las funciones específicas de Sayle en su nuevo cargo ni han respondido a las críticas recibidas.