La cerveza Garage Beer ha dado un paso atrás en el tiempo con un cambio en su packaging que ha llamado la atención: sus primeras botellas de vidrio, presentadas el pasado 13 de abril. Lejos de los tradicionales envases de cuello largo, la marca ha optado por un diseño retro y compacto, casi idéntico en dimensiones a una lata de aluminio, pero fabricado en un resistente vidrio marrón oscuro.
Este lanzamiento forma parte de una estrategia de marketing clara: en un sector dominado por competidores que apuestan por sabores innovadores, líneas bajas en calorías o campañas publicitarias llamativas, Garage Beer mantiene su propuesta simple y sin adornos. Su cerveza, disponible únicamente en versión original y lima, es económica, ligera y, sobre todo, auténtica. Y mientras muchas cervecerías artesanales luchan por sobrevivir, Garage registra récords de ventas.
Según Eric Torgerson, director de operaciones de la compañía, cualquier modificación en la marca debe alinearse con su estética minimalista y sin florituras. «Queríamos mantenernos fieles a nuestra identidad: cerveza de verdad, con sabor a cerveza», afirma. «Esta es una botella que parece una botella, nada más».
Del formato lata a la botella retro: el éxito de una marca con raíces
Garage Beer es fruto de la visión de Andy Sauer, fundador y CEO, quien adquirió la marca de la cervecera Braxton Brewing (Kentucky) y la relanzó en 2023. Desde entonces, el crecimiento ha sido meteórico: en los últimos tres años, la empresa ha registrado un aumento anual de más del 100%, con un salto del 500% en ventas durante los 12 meses previos a abril de 2025. Según datos de The Wall Street Journal publicados en septiembre de 2024, su valoración supera los 200 millones de dólares, y sigue en expansión pese a la caída generalizada del sector cervecero. Este mismo mes, la Brewer’s Association la situó como la 12ª cervecería artesanal más grande de EE.UU.
Diseño con propósito: conectar con el consumidor
En 2024, Sauer declaró a Fast Company que su objetivo era que al probar la cerveza, el cliente sintiera «como esa primera cerveza que tomó con su padre en el garaje». Cada decisión de diseño de la marca gira en torno a esa idea. Aunque Garage mantiene un control estricto sobre sus recetas, ve en el packaging un espacio para la creatividad. Ya ha lanzado barriles de cinco galones y prepara la salida de un cubo con 24 latas, pero, según Torgerson, lo que más piden los consumidores en redes sociales son botellas de vidrio.
«Ha sido algo que siempre hemos querido hacer. Los mensajes y comentarios en nuestras redes están llenos de peticiones por este formato», explica.
Un homenaje a los años 70 con estilo
El proceso de diseño de las botellas partió de las demandas de los fans. Torgerson señala que el objetivo era crear un envase que transmitiera nostalgia, pero sin caer en lo kitsch. El resultado es una botella que evoca la estética de los años 70, con un toque industrial y robusto, perfecto para una cerveza que se vende como «la de siempre, pero mejor».