Un altercado ocurrido el pasado martes en un bar de Washington ha puesto en evidencia al hijo del senador republicano Rand Paul. William Paul, de 28 años, profirió insultos antisemitas contra el diputado Mike Lawler durante una discusión en un establecimiento de la capital estadounidense.
Según el testimonio del reportero Reese Gorman, de NOTUS, que presenció el incidente, William Paul se presentó como hijo del senador por Kentucky y se acercó a Lawler para criticarle por su apoyo a la candidatura de Thomas Massie en las primarias republicanas de Kentucky.
El intercambio de palabras
Paul, que se encontraba a pocos metros de Lawler en la barra del local, interrumpió una conversación entre el diputado y Gorman. Según el relato, Paul le dijo a Lawler: «Si Massie pierde, será por culpa de *tu gente*». Lawler, sorprendido, respondió: «¿Mi gente?».
«Sí, tú, judío», replicó Paul. Lawler aclaró que no era judío, a lo que Paul respondió: «Vaya, lo siento mucho por haberte llamado judío». Acto seguido, el hijo del senador inició una diatriba contra la comunidad judía, acusándolos de ser «antiamericanos» y afirmando que Lawler y sus «apoyos judíos» priorizaban los intereses de Israel sobre los de Estados Unidos.
Lawler, indignado, le recriminó su actitud antisemita. Paul, lejos de retractarse, intensificó sus ataques, mencionando al magnate Paul Singer, donante republicano de origen judío que financia un *super PAC* en contra de Massie. «Sirve a los intereses israelíes, no a los estadounidenses», declaró.
El diputado defendió su postura y su apoyo a Israel, mientras Paul le espetó: «Deberías ver más a Tucker Carlson». También elogió a su padre y a Massie como los únicos legisladores que, en su opinión, velaban por los intereses de EE.UU.
El final del enfrentamiento
Tras el intercambio de acusaciones, Lawler decidió poner fin a la conversación, declarando: «Parece que solo odias a los judíos, así que no hay nada más que hablar». Paul, molesto, negó las palabras de Lawler: «No me atribuyas lo que no he dicho».
El altercado escaló cuando Paul, visiblemente ebrio, le mostró el dedo corazón a Lawler y se disculpó por su estado antes de marcharse. En su salida, derribó su taburete y tropezó, añadiendo más bochorno al incidente.
Consecuencias políticas
El episodio ha generado incomodidad en el entorno político. Aunque Rand Paul y Thomas Massie mantienen una relación cercana, el primero se ha visto obligado a distanciarse de las declaraciones de su hijo. Massie, aliado libertario del senador, ha mantenido roces con Donald Trump, quien respalda a su rival en las primarias.
El incidente también ha reavivado el debate sobre el discurso de odio en la política estadounidense, especialmente en un contexto de polarización creciente. Mientras tanto, William Paul no solo ha empañado su imagen, sino también la de su padre y la de sus aliados.