El prestigioso economista y premio Nobel de Economía, Paul Krugman, ha lanzado una contundente crítica contra la política exterior de Donald Trump hacia Irán. Durante su intervención en Lisboa (Portugal) el pasado 21 de abril de 2025, Krugman aseguró que las decisiones del expresidente estadounidense han tenido un impacto negativo en la posición geopolítica de Estados Unidos, generando consecuencias irreversibles.
En su análisis, Krugman destacó que las acciones de Trump, lejos de debilitar a Irán, han fortalecido su influencia en la región y han aislado a Washington en el escenario internacional. «Trump se equivocó muy gravemente con Irán, y el daño ya está hecho», declaró el economista ante un auditorio de expertos y medios de comunicación.
Según Krugman, la estrategia de «máxima presión» aplicada por la administración Trump no solo fracasó en su objetivo de contener el programa nuclear iraní, sino que también erosionó la credibilidad de Estados Unidos como aliado fiable. «Las sanciones unilaterales no solo no funcionaron, sino que empujaron a Irán a buscar alianzas con otros actores regionales, como Rusia y China», explicó.
Consecuencias económicas y geopolíticas
El premio Nobel subrayó que las políticas de Trump han tenido un efecto dominó en la economía global. La incertidumbre generada por su enfoque agresivo hacia Irán ha afectado a los mercados energéticos, elevando los precios del petróleo y generando tensiones en las cadenas de suministro. Además, Krugman advirtió que la pérdida de influencia de EE.UU. en Oriente Medio podría tener repercusiones a largo plazo en la seguridad internacional.
«Trump creía que su estrategia de confrontación iba a debilitar a Irán, pero en realidad lo que hizo fue debilitar a Estados Unidos. Ahora, el país enfrenta un escenario donde su liderazgo global está en entredicho», afirmó Krugman.
Reacciones y perspectivas futuras
La intervención de Krugman ha generado un intenso debate entre analistas y políticos. Mientras algunos sectores respaldan su crítica, otros argumentan que la política de Trump buscaba proteger los intereses nacionales de EE.UU. Sin embargo, el consenso entre los expertos es que la estrategia de «máxima presión» ha fracasado en sus objetivos principales.
Para Krugman, la solución pasa por un cambio de enfoque: «Es necesario reconstruir la confianza con los aliados tradicionales y buscar soluciones diplomáticas que eviten una escalada de tensiones». El economista insistió en que, sin un replanteamiento de la política exterior, Estados Unidos seguirá perdiendo terreno frente a sus rivales estratégicos.