El tercer episodio de Widow's Bay, titulado «El primer baño», ha dejado a los espectadores con la respiración contenida y a los personajes —especialmente al alcalde Tom Loftis— ante una realidad que ya no pueden ignorar. La serie de terror y comedia de Apple TV+ ha dado un giro radical con un ataque sobrenatural que marca el fin de su primer acto.
Tras semanas de escepticismo, Tom Loftis (interpretado por Matthew Rhys) parecía haber encontrado un respiro: la isla maldita comenzaba a recibir turistas, y su plan para convertirla en un destino atractivo parecía funcionar. Sin embargo, su suerte se truncó en una noche oscura, cuando una misteriosa mujer empapada —la legendaria Sea Hag— lo atacó sin piedad.
La criatura, que recuerda al fantasma de «The Ring», lo atacó primero en el brazo y luego en la pierna durante el evento inaugural de la isla. Más tarde, Tom descubre por boca de Wyck (Stephen Root) que la Sea Hag es una figura temida por los pescadores locales, cuya maldición lo paralizará hasta que ella lo encuentre para acabar con él de la forma más macabra: sentándose sobre su rostro.
Aunque Tom intenta ignorar la advertencia, su paranoia crece hasta el punto de arruinar sus posibilidades con la turista Marissa (Elizabeth Alderfer) y dejarlo postrado en su sillón, parcialmente paralizado. El clímax llega cuando la Sea Hag irrumpe en su casa para cumplir su macabro ritual. Solo la intervención de Wyck, que le dispara con un arpón, salva a Tom en una explosión de agua y lodo.
«¿Por qué está pasando esto?», pregunta un Tom traumatizado tras el ataque. Wyck solo puede responder: «No lo sé. Solo sobrevivimos».
Un giro decisivo para la serie
El final de «El primer baño» no solo cierra el primer acto de Widow's Bay, sino que marca un punto de inflexión para el personaje de Tom. Su escepticismo casi le cuesta la vida, obligándolo a aceptar la realidad sobrenatural de la isla que ahora considera su hogar.
Así lo explica Katie Dippold, creadora de la serie: «Sabía que me frustraría una temporada donde Tom se niega a creer en lo sobrenatural, así que convertí el episodio 3 en el fin del primer acto. Ahora ya no hay espacio para la duda».
«Algo sobrenatural está ocurriendo. Este lugar está maldito. Tom ya no puede luchar contra eso». — Katie Dippold, creadora y showrunner de Widow's Bay
Dippold añade que el momento era clave: «Los primeros episodios mostraban a Tom en total negación, pero necesitaba algo irrefutable. Además, ahora los turistas han llegado, y Tom tiene que enfrentarse a un nuevo problema: gestionar la maldición de la isla con visitantes alrededor».