El refrán bursátil 'Vender en mayo y marcharse' —que sugería evitar las acciones entre mayo y octubre por su bajo rendimiento— parece haber perdido validez. Según datos de Bloomberg Intelligence, el ETF del S&P 500 (SPY) ha cerrado el periodo mayo-octubre en positivo en 25 de los últimos 33 años. En la última década, solo se registró una temporada estival negativa.

Los datos de Bespoke Investments, citados por Bloomberg, revelan que la rentabilidad acumulada al mantener el SPY únicamente entre mayo y octubre desde su lanzamiento en 1993 ronda el 171%. Aunque esta cifra es significativa, palidece frente al 731% obtenido al invertir solo entre noviembre y abril.

¿Por qué el viejo adagio ya no funciona?

La lógica detrás de esta estrategia se basaba en que, durante el verano, las ganancias corporativas se ralentizaban, los mercados perdían liquidez y los inversores se refugiaban en activos más seguros como bonos o efectivo. Este patrón funcionó durante décadas, especialmente en un entorno donde el dinero institucional se movía con lentitud y el apetito por el riesgo seguía ciclos predecibles.

Sin embargo, el panorama ha cambiado. Bitcoin, tras dos años integrándose en los flujos tradicionales de inversión, ahora está más expuesto a los mismos mecanismos de riesgo que impulsan a las acciones. Según datos de Farside Investors, los ETFs estadounidenses de Bitcoin al contado acumularon alrededor de 1.500 millones de dólares en entradas netas entre el 17 y el 24 de abril, con un total de 58.300 millones desde su aprobación.

Bitcoin y la nueva correlación con los mercados

Esta integración significa que Bitcoin ya no sufre el mismo desapalancamiento estacional que afectaba a los activos especulativos en mayo. La Reserva Federal ha destacado en sus investigaciones que los spreads de oferta-demanda (bid-ask) de los productos cotizados de criptomonedas son comparables a los de los ETFs de renta variable de tamaño similar. Además, ha señalado que los premiums de valor liquidativo (NAV) en fondos de criptoactivos merecen atención como indicador de la creciente interconexión entre los mercados de criptomonedas y los tradicionales.

El desafío de mayo para Bitcoin

El futuro de Bitcoin en los próximos meses dependerá en gran medida de los datos económicos que se publiquen en las próximas semanas. Entre los eventos clave se incluyen:

  • 28-29 de abril: Reunión del Fed y rueda de prensa de Jerome Powell.
  • 30 de abril: Publicación del PIB del primer trimestre y del PCE de marzo.
  • 8 de mayo: Datos de nóminas de abril.
  • 12 de mayo: IPC de abril.
  • 20 de mayo: Minutas de la reunión del FOMC de abril.
  • 16-17 de junio: Próxima reunión del Fed.

Cada uno de estos eventos podría influir en la percepción del riesgo y, por tanto, en el comportamiento de Bitcoin. Si el mercado mantiene su apetito por activos de mayor riesgo durante el verano, BTC podría beneficiarse de este cambio de paradigma.