La actriz y exmiembro de la Iglesia de Scientology, Leah Remini, ha lanzado una advertencia contundente a los creadores de contenido en TikTok que participan en una peligrosa moda: grabarse invadiendo centros de Scientology.

En un vídeo publicado en sus redes sociales, Remini condenó esta tendencia viral, en la que usuarios, a menudo con el rostro cubierto, irrumpen en las instalaciones de la organización para grabarse esquivando a la seguridad y llegando lo más lejos posible sin ser detenidos.

«Ya sea que lo hagan por clics en redes sociales o para exponer los abusos de Scientology, lo que están haciendo no es útil. Al participar en estas acciones, están ayudando sin querer a la iglesia», declaró Remini en un tono firme durante su publicación en la plataforma X (antes Twitter).

La exmiembro de Scientology, conocida por su activismo contra la organización, instó a los creadores de contenido a abandonar esta moda por dos motivos principales: su propia seguridad y el riesgo de trivializar un tema serio.

«Lo que estoy viendo ahora —invadir centros de Scientology, acosar al personal, provocar reacciones para TikTok— no es exposición. Parece más un intento de conseguir likes, convirtiendo algo grave en contenido. Así se pierde el sentido original, porque esta tendencia solo genera caos y espectáculo», explicó.

Remini fue aún más allá al señalar que, paradójicamente, estas acciones benefician directamente a Scientology: «Lo peor es que les das exactamente lo que quieren: la oportunidad de presentarse como víctimas».

Un activismo que se desvirtúa

Remini, famosa por sus papeles en series como El rey de Queens y Kevin Can Wait, ha sido una voz crítica contra Scientology durante años. Tras abandonar la organización, ha denunciado públicamente los abusos sufridos y ha utilizado su plataforma para concienciar sobre sus prácticas.

Junto a Mike Rinder, exmiembro de alto rango de Scientology, produjo el documental Leah Remini: Scientology y el después (2016-2019), emitido en A&E, donde se exponen testimonios de víctimas. Además, en 2015 publicó su memoir Troublemaker: Sobreviviendo a Hollywood y a Scientology, donde relata su experiencia.

«Hubo un tiempo en que valoraba que plataformas como TikTok dieran voz a personas ajenas a Scientology para hablar de ello y llegar, especialmente, a jóvenes, ayudándoles a evitar caer en sus redes. Esa concienciación tenía un propósito. Pero esto no es lo mismo», afirmó en su vídeo.

La actriz subrayó que, aunque el objetivo inicial de exponer a la organización era loable, las acciones actuales solo generan confusión y distraen de los verdaderos problemas.

«No se trata de conseguir likes, sino de contar historias reales con el fin de ayudar a quienes lo necesitan».
Fuente: The Wrap