La frase «los Mets de Nueva York son una decepción» ya no sorprende a nadie. La temporada 2024 confirma esta realidad: el equipo, que ni siquiera logró clasificarse para los playoffs en 2023, sigue sin encontrar el rumbo.
El último varapalo llegó este fin de semana en Chicago, donde los Cachorros de los Cachorros alargaron la mala racha de los Mets a 11 derrotas consecutivas. El balance actual es desolador: siete victorias y 15 derrotas, situándose en el último puesto de la Liga Nacional.
El problema no es nuevo: el equipo no logra anotar carreras con regularidad. Sin embargo, el domingo en el Wrigley Field estuvieron a punto de escapar del desastre. Con una ventaja de 1-0 en la novena entrada, confiaron en el recién incorporado lanzador Devin Williams para asegurar la victoria. Pero el error fue inevitable: permitió un sencillo y un doble de RBI de Michael Conforto, exjugador de los Mets, que empató el partido.
En la décima entrada, tras fallar los bateadores más débiles del orden ofensivo al intentar rematar una carrera en segunda base, otro recién llegado al bullpen, Craig Kimbrel, cometió dos errores decisivos: un wild pitch y un fly de sacrificio que permitió anotar la carrera del triunfo para los Cachorros.
El vídeo del momento clave resume la frustración:
Con esta derrota, los Mets profundizan su crisis. La afición y los directivos exigen respuestas: ¿Es un problema de estrategia, de rendimiento individual o de falta de mentalidad? El tiempo dirá si el equipo logra remontar o si, por el contrario, la temporada se convertirá en un nuevo fracaso.