Los remolinos oceánicos: un papel menor en el transporte de carbono

La bomba biológica de carbono es un mecanismo esencial que traslada el carbono desde la superficie del océano hacia capas más profundas, permitiendo que el océano superior siga absorbiendo CO₂ de la atmósfera. Entre los componentes de este sistema destacan los remolinos oceánicos, corrientes circulares de pequeña escala generadas por inestabilidades físicas en el agua.

Hasta ahora, se creía que estos remolinos podrían jugar un papel clave en el transporte de carbono hacia el fondo marino. Sin embargo, un estudio reciente publicado en Global Biogeochemical Cycles demuestra que su contribución es significativamente menor de lo estimado.

Metodología y hallazgos clave

Los investigadores, liderados por Keutgen De Greef, analizaron datos de 941 sensores Argo —flotadores autónomos que miden parámetros oceanográficos— entre 2010 y 2024. Durante este periodo, identificaron 1.333 eventos de subducción de remolinos por debajo de los 200 metros de profundidad.

Al evaluar un subconjunto de estos eventos relacionados con el carbono, calcularon que la bomba de subducción por remolinos exporta solo 0,05 petagramos (50 millones de toneladas métricas) de carbono al año desde la superficie oceánica. Esta cifra representa menos del 5% del carbono orgánico total transportado por la bomba biológica de carbono, lo que sugiere que su impacto es secundario.

Los puntos calientes de subducción de carbono se localizaron en latitudes medias y altas, especialmente en el océano Austral y el Atlántico Norte subpolar. Ambos regiones mostraron un pico estacional en primavera, coincidiendo con el aumento de la actividad biológica.

Mecanismos y correlaciones

El estudio también reveló una correlación entre la energía cinética de los remolinos y los eventos de subducción física —cuando las aguas superficiales se hunden por debajo de la capa mixta—. Este hallazgo aporta nuevas pistas sobre los procesos que impulsan la bomba de subducción por remolinos.

Limitaciones y perspectivas futuras

Aunque los resultados son concluyentes, los autores reconocen algunas limitaciones en los datos:

  • Falta de información en regiones como el Pacífico central, el Atlántico Sur y el océano Índico meridional, lo que podría subestimar la contribución de estas zonas.
  • Los sensores Argo miden el carbono particulado, pero no el carbono orgánico disuelto, lo que implica que parte del carbono exportado podría no estar siendo cuantificado.

No obstante, dado que la contribución de los remolinos es mínima, los investigadores sugieren que estas limitaciones no alterarían significativamente las estimaciones globales de la bomba biológica de carbono.

«Aunque los remolinos son importantes en la dinámica oceánica, su papel en el transporte de carbono es menor de lo que se pensaba».
Keutgen De Greef, autor principal del estudio

Implicaciones para la ciencia climática

Este estudio refuerza la necesidad de enfoques integrados para entender los flujos de carbono en el océano. Aunque los remolinos no son los principales actores en este proceso, su estudio ayuda a afinar los modelos climáticos y mejorar las proyecciones sobre el ciclo del carbono en los ecosistemas marinos.

Los resultados subrayan la importancia de invertir en tecnología de monitorización para cubrir las lagunas de datos en regiones poco estudiadas y avanzar en la comprensión de los mecanismos que regulan el clima global.