Desde principios del siglo XX, el nivel global del mar ha subido unos 20 centímetros, según datos de Fox-Kemper et al. (2021). Este incremento ha provocado inundaciones más frecuentes en zonas costeras, marejadas ciclónicas más intensas y daños crecientes en viviendas e infraestructuras. En Estados Unidos, por ejemplo, el aumento del nivel del mar causado por el ser humano aumentó los daños del huracán Sandy en 2012 en unos 8.000 millones de dólares, según Strauss et al. (2021).
Estados Unidos ha sido durante décadas un referente en la investigación climática global, especialmente en el estudio del nivel del mar. Sin embargo, esta posición se ve ahora amenazada por las políticas de la administración Trump, que han debilitado tanto la financiación como el apoyo a la ciencia climática. La investigación sobre el nivel del mar no solo ha permitido entender mejor los riesgos actuales, sino también proyectar escenarios futuros para las zonas costeras.
Un análisis de la evolución de las proyecciones sobre el aumento del nivel del mar, como el realizado por Garner et al. (208), destaca el papel histórico de EE.UU. en este campo y advierte sobre las consecuencias de debilitar su capacidad científica. La pérdida de liderazgo estadounidense podría ralentizar el avance del conocimiento y dificultar la adopción de medidas para mitigar los efectos del cambio climático en las costas.
Cuatro décadas de avances en la ciencia del nivel del mar
A finales de los años 70, científicos de todo el mundo comenzaron a alertar sobre los riesgos que el cambio climático planteaba para los casquetes polares de Groenlandia y la Antártida, y sobre el peligro que su deshielo representaba para las regiones costeras, como documentó Mercer (1978).
Las primeras proyecciones globales del nivel medio del mar (GMSL) se publicaron en 1982 (Gornitz et al., 1982), seguidas poco después por los primeros escenarios orientados a la planificación, como los del Consejo Nacional de Investigación (1987). Desde entonces, se han publicado 103 estudios con proyecciones del GMSL, de los cuales 33 (un tercio) fueron liderados por equipos de científicos estadounidenses. Además, 33 estudios más recibieron financiación federal de agencias como la NSF (16 estudios), la NASA (10 estudios), la NOAA (8 estudios), el Departamento de Energía (6 estudios), el Departamento de Defensa (3 estudios), el Servicio Geológico de EE.UU. (2 estudios) y la EPA (2 estudios).
El riesgo de perder liderazgo científico
La ciencia del nivel del mar depende de décadas de investigación rigurosa que ha medido el aumento pasado, analizado el presente y proyectado el futuro. Estados Unidos ha sido un pilar fundamental en este campo, pero las políticas actuales amenazan con socavar este progreso. La reducción de fondos y el desmantelamiento de programas científicos clave podrían dejar a comunidades y gobiernos sin herramientas esenciales para prepararse ante los impactos del cambio climático.
La urgencia de actuar es clara: preservar el conocimiento científico existente y fortalecer la capacidad de medir y proyectar el aumento del nivel del mar es vital para proteger las costas globales y las poblaciones que dependen de ellas.