La saga de Aaron Rodgers en la NFL ha dado un giro inesperado. Según ha confirmado el periodista Adam Schefter de ESPN, los Pittsburgh Steelers han aplicado una oferta de agente libre no restringido (UFA) sobre el quarterback.
Aunque este movimiento se considera poco común, no es la primera vez que ocurre. Los Chargers de Los Ángeles lo hicieron el año pasado con el corredor J.K. Dobbins, y los Browns de Cleveland lo aplicaron en 2025 con el receptor Elijah Moore.
La oferta de los Steelers incluye un aumento del 10% sobre su salario de 2025 si Rodgers la acepta. Sin embargo, su principal objetivo no es retenerlo, sino proteger su posición en la fórmula de compensación de picks del draft. A diferencia de lo que algunos podrían pensar, esto no le da derecho de primera negativa a Pittsburgh. Rodgers sigue pudiendo firmar con cualquier equipo en cualquier momento, incluso si la oferta de otro club es inferior.
Si finalmente firma con otra franquicia, el traspaso contará para la fórmula de compensación de picks del draft de ambos equipos.
¿Qué cambia a partir del 22 de julio?
A partir del 22 de julio, la situación se complica. Los Steelers tendrían derechos exclusivos de negociación sobre Rodgers. Esto significa que, si el jugador está considerando esperar a que un equipo contendiente sufra una lesión en su quarterback titular, Pittsburgh podría bloquear cualquier oferta externa. Para ficharlo, otro equipo necesitaría negociar un traspaso con los Steelers.
La gran incógnita ahora es cómo reaccionará Rodgers. Los Steelers han realizado un movimiento estratégico durante un periodo de incertidumbre en el que el jugador evalúa su futuro. ¿Le molestará esta jugada? ¿Reducirá su interés por jugar en Pittsburgh? Sea como sea, Rodgers no tiene muchas alternativas reales, a menos que surja una oportunidad inesperada antes del 22 de julio.
Este movimiento complica cualquier estrategia que Rodgers pudiera tener para esperar a que un equipo en lucha por el Super Bowl necesite sus servicios de forma repentina.