El receptor de los New York Giants, Malik Nabers, ha enfrentado un proceso de recuperación más complejo de lo previsto tras sufrir una rotura del ligamento cruzado anterior (LCA) la pasada temporada. Según informes de Dan Duggan, de The Athletic, el jugador ha requerido una segunda intervención quirúrgica en su rodilla para eliminar tejido cicatricial que le causaba rigidez.

La primera cirugía se llevó a cabo a finales de octubre, pero los problemas persistentes obligaron a los médicos a actuar de nuevo. Aunque la operación se realizó hace varias semanas, el equipo técnico ha confirmado que no modificará el calendario de recuperación establecido para Nabers.

El entrenador jefe, John Harbaugh, ya adelantó en abril que el objetivo es que el jugador pueda estar en el campo durante los entrenamientos de pretemporada. Sin embargo, el deseo principal es que Nabers llegue en plenas condiciones para el inicio de la temporada oficial.