Meryl Streep se convirtió en un referente de frialdad y elegancia como Miranda Priestly en El diablo viste de Prada (2006). Su interpretación, caracterizada por un distanciamiento casi gélido, le valió elogios, pero también le supuso un sacrificio personal: la actriz reconoció haber evitado cualquier tipo de interacción social con sus compañeros de reparto durante el rodaje.

Sin embargo, en la secuela El diablo viste de Prada 2, Streep parece haber dejado atrás su etapa más method. Así lo confirman sus compañeros Emily Blunt y Stanley Tucci, quienes en una reciente entrevista conjunta para Fandango desvelaron que la actriz se unió a ellos para disfrutar de cócteles después de las largas jornadas de grabación.

«Meryl es, por naturaleza, alguien con quien te apetece tomar una copa», declaró Blunt. «Es la persona más divertida que existe», añadió Tucci, a lo que Blunt asintió: «La más divertida de todas».

La conversación surgió al hablar sobre los supuestos encuentros con martinis que Tucci organizaba al finalizar los días de rodaje. «A veces ocurría», admitió el actor, aunque Blunt fue más entusiasta al describir la experiencia: «Nunca has visto un tráiler de maquillaje tan feliz de tener a Stanley Tucci en él. En algún momento, te servirá un martini. De hecho, es mi lugar favorito».

Tucci, por su parte, bromeó sobre lo que realmente necesita para disfrutar de un rodaje: «No necesito la película. No necesito el guion. Solo necesito vestirme, maquillarme, charlar con mis compañeros y tomar una copa».

Al preguntarles si Streep, conocida por su distancia en el primer filme, se unió a ellos en esta ocasión, Tucci respondió con un enigmático «a veces». Blunt fue más directa: «¡Sí, unas cuantas veces! En la primera película era más method, pero en esta creo que se aburrió de eso. Nos conocía demasiado bien».

La propia Streep ya había reconocido en 2021, durante un especial por el 15º aniversario de la película para Entertainment Weekly, lo infeliz que se sintió al aislarse del reparto. «Fue horrible», confesó. «Estaba en mi tráiler, podía oír cómo se reían y pasaban un buen rato. Me deprimí tanto que pensé: 'Bueno, es el precio de ser la jefa'. ¡Y fue la última vez que intenté algo method

Parece que, esta vez, Streep cumplió su promesa de cambiar de actitud, gracias en parte a los martinis de Tucci y a un ambiente más distendido en el set. Una evolución que, sin duda, ha alegrado a sus compañeros de reparto.

Fuente: The Wrap