En el primer ataque de los Detroit Pistons en el cuarto encuentro de la serie, celebrado el lunes por la noche, el equipo local intentó ejecutar una jugada clásica: un poste para su pívot. Sin embargo, los Orlando Magic frustraron el plan con una defensa inteligente. Duncan Robinson bloqueó a Wendell Carter Jr., obligando a Desmond Bane a cambiar sobre Jalen Duren. Este movimiento inicial marcó el tono del partido.
Duren, hasta entonces criticado por su bajo rendimiento en los primeros tres partidos, vio cómo su equipo no lograba imponer su físico como prometía su plantilla. Los Magic, en cambio, demostraron un juego más avanzado: sus pívots abrieron el campo, mientras los Pistons insistían en un ataque rudimentario. Orlando aprovechó cada error defensivo de Detroit para anotar con facilidad.
Tras robar el balón en la primera jugada, los Magic anotaron un triple fácil de Carter Jr. y nunca miraron atrás. El partido, que terminó 94-88 a favor de Orlando, reflejó la superioridad táctica del equipo visitante. Con una ventaja de 3-1 en la serie, los Magic están a un paso de eliminar a los Pistons, primeros cabezas de serie del Este.
Este resultado subraya el contraste entre ambos equipos: mientras Detroit depende de su físico, Orlando apuesta por la inteligencia y la ejecución. Una estrategia que, al menos por ahora, está dando sus frutos.