La industria farmacéutica vive una semana de cambios significativos. Por un lado, Pfizer ha perdido a uno de sus ejecutivos clave: Andrew Baum, vicepresidente ejecutivo y director de estrategia e innovación, ha abandonado la compañía tras solo unos meses en el puesto. Baum, exanalista de Citibank, se incorporó en junio de 2024 para redefinir la estrategia de la farmacéutica. Aunque deja su cargo ejecutivo, continuará como asesor del consejero delegado, Albert Bourla, hasta finales de año.
Este movimiento refleja una tendencia reciente en el sector: grandes farmacéuticas están contratando a exanalistas de bancos de inversión, expertos en seguimiento de múltiples empresas para guiar a los inversores. Ejemplos recientes incluyen a Ronny Gal, exanalista de Bernstein, que en 2022 se convirtió en director de estrategia y crecimiento de Novartis, y a Christopher Shibutani, quien el año pasado asumió el mismo cargo en Bristol Myers Squibb.
Mientras, Purdue Pharma afronta un nuevo capítulo en su acuerdo por la crisis de los opioides. Un juez federal estadounidense está previsto que dicte el martes una sentencia que obligará a la compañía a pagar 225 millones de dólares al Departamento de Justicia de EE.UU. Este pago forma parte de un acuerdo alcanzado en 2020 para resolver investigaciones civiles y penales federales. Si el juez lo aprueba, Purdue quedará exenta de otras sanciones a cambio de resolver miles de demandas relacionadas con su papel en la epidemia de opioides.
El acuerdo, ya aprobado por otro juez el año pasado, podría entrar en vigor el próximo 1 de mayo. Además, los miembros de la familia Sackler, propietaria de Purdue, deberán abonar hasta 7.000 millones de dólares a gobiernos estatales, locales, tribus nativas americanas, víctimas individuales y otros afectados.
Por otro lado, Merck y Eisai han sufrido un revés en sus ensayos clínicos. La combinación de fármacos de ambas compañías para tratar el alzhéimer, conocida como lecanemab, no ha logrado los resultados esperados en un estudio clave. Este fracaso podría retrasar la aprobación regulatoria y afectar a las estrategias comerciales de ambas empresas.