Un cheque en blanco para ICE y CBP sin supervisión
El Senado republicano avanza con un proyecto de ley que destinará casi 70.000 millones de dólares a la aplicación de la política migratoria de Donald Trump, sin ningún tipo de control ni condiciones. Según el texto legislativo presentado por el senador Chuck Grassley, presidente del Comité Judicial, se asignarán 38.200 millones a ICE y 26.000 millones a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), incluyendo 3.500 millones para tecnología y sistemas de control fronterizo.
Otra propuesta del Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales añadiría otros 32.500 millones, elevando el total a 69.200 millones. De esta cantidad, ICE recibiría aproximadamente 38.200 millones, según datos de Migrant Insider.
Falta de transparencia y supervisión
Bobby Kogan, director senior de política presupuestaria del Center for American Progress, advirtió en la red social X que estos fondos incluyen una flexibilidad sin precedentes, con menos controles y rendición de cuentas que los presupuestos anuales habituales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Los republicanos justifican este gasto masivo como una garantía para que ICE y CBP operen sin interrupciones hasta el final del mandato de Trump. Sin embargo, los datos revelan que ICE ya recibió el doble de lo necesario con la ley One Big Beautiful Bill, aprobada en julio. Ahora, la agencia cuenta con entre cuatro y cinco veces más fondos de los requeridos para operar hasta 2029, mientras que CBP solo tendría recursos hasta 2027.
Sin recortes compensatorios
El proyecto no incluye medidas para compensar este aumento de gasto público, lo que genera preocupación sobre el destino final de estos fondos. Desde que Trump intensificó su política migratoria, se han documentado casos de amenazas, intimidación, uso excesivo de la fuerza, detenciones sin orden judicial y perfiles raciales por parte de agentes federales.
Además, ICE ha detenido a cientos de menores y separado familias de estatus migratorio mixto. En Minnesota, agentes federales estuvieron vinculados a la muerte de dos ciudadanos estadounidenses. En lugar de reformar estas agencias, los republicanos optan por otorgarles un cheque en blanco con dinero de los contribuyentes.
«Estos fondos tienen una flexibilidad enorme, con mucha menos supervisión que los presupuestos anuales habituales del DHS», denunció Bobby Kogan, experto en política presupuestaria.